Dos hombres fueron detenidos en una serie de allanamientos en Rosario, acusados de integrar una presunta red de extorsiones vinculada al entorno de Claudio “Morocho” Mansilla, preso en la cárcel federal de Marcos Paz.

Los procedimientos estuvieron a cargo de la División Judicial de la Unidad Regional II, en el marco de una investigación por un hecho de extorsión ocurrido a mediados de febrero. A partir de distintas tareas de inteligencia, las pesquisas avanzaron sobre una estructura delictiva que, según sospechan, respondería a órdenes emanadas desde el penal federal bonaerense.
Allanamientos y detenidos en la causa
Por disposición de la fiscal Carla Ranciari, de la Fiscalía de Violencia Altamente Lesiva del Ministerio Público de la Acusación (MPA), se concretaron allanamientos en distintos puntos de Rosario. Como resultado, fueron detenidos Ángel Gabriel A., alias “Pity”, y Leonardo Mario O., quienes quedaron sindicados por su presunta participación en la maniobra extorsiva investigada.
Los operativos se llevaron adelante en domicilios ubicados en Ocampo al 4300 (dos viviendas), Pasaje 1709 al 7800, Ituzaingó al 400 y Cerrito al 4500. En todos los casos se trató de irrupciones simultáneas, con personal policial especializado y medidas judiciales previamente autorizadas.
Secuestros y vínculos con el “Morocho” Mansilla
Durante los allanamientos se secuestraron nueve teléfonos celulares, envoltorios con una sustancia blanquecina compatible con cocaína, material vegetal que sería marihuana, además de diversos dispositivos electrónicos y documentación de interés para la causa.
También fue incautado un automóvil Peugeot 206, que será peritado para establecer si se utilizó en el hecho de extorsión o en otras actividades ilícitas. Todo el material quedó a disposición de la Fiscalía, que ordenó peritajes sobre los aparatos electrónicos para reconstruir comunicaciones, contactos y eventuales órdenes impartidas desde la cárcel.
Los investigadores vinculan esta estructura con el entorno de Claudio “Morocho” Mansilla, actualmente alojado en la cárcel federal de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires. Las pesquisas apuntan a una organización más amplia que, según la hipótesis fiscal, habría articulado extorsiones y otras acciones criminales desde el encierro.
La investigación continúa y no descartan más detenciones
Desde la Fiscalía no descartan que, a partir del análisis de los teléfonos, los elementos secuestrados y los testimonios, se produzcan nuevas detenciones en los próximos días. El objetivo es identificar a otros presuntos integrantes de la banda y esclarecer si están relacionados con hechos delictivos cometidos en distintos puntos de Rosario.
En paralelo, se avanzará con la imputación formal de los dos hombres detenidos, instancia en la que el MPA detallará el rol que le atribuye a cada uno en la organización. El caso se inscribe en una serie de investigaciones sobre grupos que continúan operando a pesar de que sus presuntos líderes se encuentran privados de la libertad en establecimientos de máxima seguridad.
Con esta causa, la Justicia provincial busca profundizar sobre las conexiones entre organizaciones criminales locales y reclusos alojados en cárceles federales, una problemática que se repite en Rosario y el resto de la provincia de Santa Fe. Las próximas medidas serán clave para determinar el alcance real de la red y su posible participación en otros episodios de violencia reciente.




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