La Cámara Federal de Casación Penal dejó firme las condiciones de la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner y ratificó que seguirá bajo un régimen de control con restricciones específicas de visitas y movimientos dentro del edificio.

Imagen: Ámbito Financiero
El máximo tribunal penal del país rechazó los recursos presentados por la defensa de la exvicepresidenta y confirmó las restricciones vigentes en el marco de su prisión domiciliaria. De esta manera, seguirán activos los límites al número de personas que pueden visitarla, el uso de tobillera electrónica y las condiciones para el acceso a la terraza del edificio donde reside.
¿Qué resolvió la Cámara de Casación?
La resolución de Casación implica que el tribunal validó lo dispuesto por el juzgado de ejecución, que había establecido un protocolo de control reforzado. Según fuentes judiciales, el fallo sostiene que las condiciones de la domiciliaria son proporcionales a la situación procesal de Cristina Kirchner y a la necesidad de garantizar una adecuada supervisión del cumplimiento de la pena.
Entre los puntos ratificados figura la limitación del número de visitas diarias y semanales, que deberán estar previamente autorizadas y registradas. Además, se mantiene el uso obligatorio de la tobillera electrónica, dispositivo que permite monitorear en tiempo real su ubicación y eventuales movimientos fuera del perímetro permitido.
El fallo también confirma los recaudos especiales para el acceso a la terraza del edificio, sector que solo podrá utilizar bajo horarios establecidos y con aviso previo a las autoridades encargadas de la supervisión del régimen domiciliario.
Argumentos de la defensa y respuesta del tribunal
La defensa de Cristina Kirchner había planteado que las restricciones resultaban excesivas y vulneraban sus derechos, en particular por el límite a las visitas y por el alcance del control electrónico. Sin embargo, la Cámara entendió que, en este contexto, prevalece el interés en asegurar la efectiva ejecución de la medida y evitar posibles incumplimientos.
Los jueces señalaron que la prisión domiciliaria, si bien supone que la pena se cumpla en el ámbito del hogar, no implica una libertad plena. En esa línea, remarcaron que el uso de tecnología de seguimiento y la regulación estricta de las visitas se inscriben dentro de las facultades del Poder Judicial para controlar este tipo de regímenes especiales.
La resolución se suma a una serie de fallos recientes en los que Casación y la Corte Suprema vienen consolidando criterios sobre formas alternativas de cumplimiento de pena, como la domiciliaria y los sistemas de monitoreo electrónico, cada vez más utilizados en el ámbito federal y provincial.
Impacto político y proyección del caso
La decisión vuelve a colocar a Cristina Fernández de Kirchner en el centro de la escena judicial y política. Sus seguidores sostienen que es víctima de una persecución a través de los tribunales, mientras que sus detractores remarcan que las condenas y medidas cautelares responden a causas por corrupción tramitadas durante años.
En términos políticos, la ratificación de las restricciones se da en un contexto de fuerte polarización, donde cada avance o retroceso en sus expedientes judiciales impacta en el debate público y en las estrategias de los distintos espacios partidarios. Analistas señalan que cualquier definición sobre su situación procesal influye tanto en la agenda del oficialismo como de la oposición.
Mientras tanto, el fallo de Casación envía una señal hacia el resto de los tribunales inferiores respecto de la importancia de mantener criterios de control claros y estables en los casos de prisión domiciliaria, especialmente cuando involucran a figuras de alta exposición pública.



Comentarios