El Gobierno nacional volvió a la carga para tentar a los ahorristas en dólares: el ministro de Economía, Luis Caputo, instó a quienes mantienen billetes fuera del radar impositivo a blanquearlos y reincorporarlos al circuito financiero formal, en el marco de la reciente ley de Inocencia Fiscal.

El ministro de Economía Luis Caputo volvió a dirigirse a los argentinos que mantienen sus ahorros por fuera del sistema, ya sea en cajas de seguridad, “colchones” o cuentas en el exterior. El funcionario planteó que con la ley de Inocencia Fiscal en marcha, el blanqueo de dólares se convierte en una oportunidad para regularizar patrimonios sin enfrentar sanciones retroactivas.
El esquema apunta a reducir la enorme masa de dólares informales que circula en la economía local y que, según estimaciones privadas, supera ampliamente las reservas del Banco Central (BCRA). El ministerio apuesta a que una parte significativa de esos fondos ingrese a los bancos y se transforme en depósitos, plazos fijos u otros instrumentos en moneda extranjera.
El mensaje oficial se centra en dar previsibilidad jurídica a quienes decidan sincerar su situación fiscal. Según el Gobierno, la nueva normativa busca ofrecer un marco claro para que los contribuyentes puedan regularizarse con menores costos y sin el temor a inspecciones retroactivas por períodos anteriores.
Cómo funciona la ley de Inocencia Fiscal
La ley de Inocencia Fiscal, recientemente reglamentada, establece mecanismos para que personas físicas y jurídicas declaren activos no informados, incluyendo dólares en efectivo, cuentas en el exterior e inversiones financieras. A cambio, se aplica un esquema de alícuotas reducidas y beneficios para quienes ingresen de manera temprana al régimen.
En líneas generales, el programa:
- Permite exteriorizar dólares y otros activos no declarados
- Ofrece tasas impositivas más bajas en las primeras etapas de adhesión
- Exime de sanciones penales y administrativas por ejercicios pasados, bajo ciertas condiciones
- Incentiva que los fondos se canalicen a través de entidades financieras locales
Desde la cartera económica sostienen que el éxito del esquema es clave para reforzar el sistema bancario, ampliar la base tributaria y mejorar la capacidad del Estado para financiarse sin recurrir a la emisión monetaria.
Impacto esperado en la economía
El llamado de Caputo se da en un contexto de alta dolarización de ahorros y desconfianza histórica en el peso. Analistas consultados señalan que, si una porción relevante de esos recursos se blanquea y se deposita en bancos, podrían mejorar los niveles de liquidez del sistema y facilitar el acceso al crédito para empresas y familias.
No obstante, advierten que el resultado dependerá de la percepción de estabilidad política y económica. Sin señales claras sobre inflación, tipo de cambio y regulaciones futuras, muchos ahorristas podrían optar por seguir resguardando sus dólares fuera del radar oficial.
El Gobierno, por su parte, busca mostrar que el blanqueo no solo es una herramienta recaudatoria de corto plazo, sino también una estrategia para reinstitucionalizar el ahorro en el sistema financiero y reducir la informalidad que caracteriza a la economía argentina desde hace décadas.



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