La canasta escolar 2026 muestra un alivio relativo para las familias: los precios de los útiles aumentaron, pero lo hicieron por debajo de la inflación general, en un contexto de ingresos todavía muy ajustados.

De acuerdo a un relevamiento privado, la canasta escolar 2026 registra un incremento interanual del 12% en el costo de los útiles básicos, muy por debajo de la inflación acumulada en el mismo período. Este dato contrasta con lo ocurrido en otros rubros del consumo masivo, donde las subas fueron bastante más pronunciadas.
El estudio toma como referencia una lista estándar de productos: cuadernos, repuestos de hojas, lapiceras, lápices, gomas, tizas, marcadores, carpetas y elementos de geometría. Para una familia tipo con dos hijos en edad escolar, el gasto en útiles muestra una variación más contenida que el promedio de precios de la economía.
Por qué los útiles suben menos que la inflación
Entre los factores que explican esta moderación, los analistas destacan una mayor oferta de productos, la presencia de artículos importados y altos niveles de stock acumulado por comercios y fabricantes. Esta combinación obliga a las empresas a ser más cautelosas con los aumentos para no perder ventas en un mercado que sigue debilitado.
En muchos casos, las librerías y supermercados mantuvieron o apenas ajustaron los precios de líneas económicas para competir por un consumidor cada vez más sensible. También se observa una oferta creciente de marcas alternativas, que compiten con las tradicionales con precios más bajos, sobre todo en cuadernos, carpetas y lápices de colores.
Otro elemento que incide es el stock remanente de temporadas anteriores. Ante un 2025 marcado por la caída del consumo, parte de esa mercadería quedó en depósitos y ahora se vuelca al mercado con promociones, combos y descuentos especiales para la vuelta a clases.
Diferencias entre niveles educativos y consejos para familias
Si bien el promedio de la canasta escolar muestra un 12% de aumento, el relevamiento advierte que en el nivel secundario las subas son más fuertes. Esto se debe a la incorporación de elementos específicos, como calculadoras científicas, carpetas de mayor calidad, mochilas reforzadas y recursos digitales que encarecen el gasto total.
Para el nivel primario, en cambio, existe más margen para sustituir productos de primeras marcas por líneas intermedias o económicas, lo que permite contener mejor el presupuesto. Las compras comunitarias entre familias o acuerdos con librerías barriales también aparecen como estrategias para abaratar costos.
Especialistas en consumo recomiendan:
- Revisar qué útiles del año anterior pueden reutilizarse.
- Comparar precios entre librerías, supermercados y compras online.
- Priorizar la compra escalonada de algunos productos, sin concentrar todo en una sola salida.
- Aprovechar promociones bancarias y programas de reintegro en determinados días de la semana.
Aunque el dato del 12% de aumento luce alentador frente a la inflación general, las familias siguen destinando una porción importante de sus ingresos a la educación de sus hijos. La evolución de los precios en febrero y marzo, cuando se concentra la mayor demanda, será clave para confirmar si esta tendencia de moderación se sostiene.




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