Las compras para las Fiestas de fin de año se ven modificadas en Argentina, sobre todo por las aplicaciones y los canales online.

El consumo vinculado a las fiestas de fin de año en Argentina cambió de la mano de la tecnología. Las compras para Navidad y Año Nuevo dejaron de ser una exclusiva de supermercados, vinotecas y panaderías. Ahora, la web y las apliaciones se volvieron protagonistas. El foco está puesto en la comodidad, la planificación y la búsqueda de productos de mejor calidad, más que en el volumen.
Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante la primera mitad del año, el comercio online creció un 79% respecto al año anterior. Las promociones exclusivas y la entrega rápida impulsaron las ventas de productos típicos de las fiestas: sidras, espumantes, pan dulce y productos gourmet duplicaron y hasta triplicaron sus ventas online.
Al respecto, el gerente general de Tienda Nube Argentina Franco Radavero dijo: “El comercio electrónico es el canal preferido para las compras de fin de año. El consumidor elige con más información, compara precios y busca ahorro y beneficios”.
De hecho, un informe de la plataforma muestra que las ventas subieron 16% en la primera quincena de diciembre respecto al período anterior y 18% frente a la misma época de 2024.
Los argentinos cambian el método de las compras para las Fiestas: qué se vende más
En la plataforma PedidosYa, las ventas de productos navideños crecieron 11% respecto al año pasado. La sidra fue la gran estrella, con un salto del 220%, seguida por el pan dulce (40%) y los espumantes (34%).
Pero no sólo se vendieron productos de temporada: la compra de alimentos frescos también se disparó. El pollo entero congelado creció un 363% en ventas, frutas y verduras un 71% y carnes un 55%. “Las apps ya forman parte de la compra cotidiana, no sólo para ocasiones especiales”, explicaron.
A modo de ejemplo, puede mencionarse el pan dulce tradicional, que se reinventa. Este año se impusieron los formatos más pequeños, que permiten probar distintos sabores y rellenos. Entre los más pedidos están los de chocolate y pistacho, dos tendencias en alza. Además, la preferencia por productos artesanales y de calidad se nota. En algunas panaderías el pan dulce orgánico y de fermentación lenta se vende entre $20.000 y $35.000, según el tamaño. La diferencia está en el tiempo y la materia prima.
La sidra en lata se convirtió en la opción favorita para quienes buscan practicidad y precios accesibles. Para los espumantes, la tendencia es otra: el consumo sigue siendo estacional, pero más enfocado en etiquetas premium y propuestas de alta gama. Algunas bodegas, como Doña Paula y Cruzat, apostaron a relanzar sus productos para captar la atención de consumidores más conocedores, con precios desde $17.000 hasta casi $90.000 para ediciones especiales.
El contexto económico y la baja general en el consumo de alcohol marcan el ritmo del mercado. Sin embargo, la estrategia de las bodegas es sumar valor agregado, creatividad y diferenciarse, según cuenta Andrés Ridois, director de Colosso Wines, Sottano y Sin Reglas.
El consumidor argentino es cada vez más selectivo. Es decir, prefiere comprar menos, pero elegir mejor. Productos como pistachos bañados en chocolate, turrones de almendras y grageas premium ganaron terreno tanto para el consumo propio como para regalar. Los precios, aproximadamente, rondan los $15.000 para un turrón o una caja de pistachos con chocolate.



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