El Gobierno modificó el esquema tributario que se aplica sobre los depósitos en dólares y ajustó la forma en que se retiene el Impuesto a las Ganancias a estos instrumentos financieros. La medida impacta en ahorristas y sucesiones indivisas que utilizan los bancos para resguardar divisas.

A través de la Resolución General 5822/2026 publicada en el Boletín Oficial, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) introdujo cambios en el tratamiento fiscal de los depósitos en dólares y en la retención del Impuesto a las Ganancias que se aplica sobre estos instrumentos. El nuevo esquema alcanza a personas humanas y sucesiones indivisas con fondos en entidades financieras del país.
El objetivo oficial es dar mayor previsibilidad al tratamiento impositivo de los rendimientos en moneda extranjera, en un contexto de dolarización del ahorro y persistente inestabilidad cambiaria. De este modo, ARCA busca unificar criterios entre bancos y reforzar los controles sobre el flujo de divisas declaradas.
Qué cambia para los depósitos en dólares
La resolución establece nuevos parámetros para determinar la base imponible de Ganancias sobre los rendimientos de los depósitos en moneda extranjera. En la práctica, los bancos deberán ajustar sus sistemas de retención para discriminar de forma más precisa:
- El tipo de depósito (caja de ahorro, cuenta corriente o plazo fijo en dólares)
- La periodicidad y forma de acreditación de los intereses
- La situación fiscal del titular frente al Impuesto a las Ganancias
Además, se prevé una actualización de los reportes que las entidades financieras deben enviar periódicamente a ARCA, con el fin de mejorar el cruce de datos entre declaraciones juradas y movimientos bancarios en moneda extranjera.
Alcance: personas humanas y sucesiones indivisas
El nuevo régimen se aplica a personas humanas residentes y a sucesiones indivisas con cuentas en dólares en el sistema financiero. No alcanza, en esta etapa, a sociedades comerciales ni a grandes empresas, que continúan bajo otros regímenes de información y retención específicos.
En el caso de los ahorristas, la normativa refuerza la obligación de declarar los depósitos en el Impuesto a las Ganancias y en Bienes Personales, cuando corresponda. Para las sucesiones, el cambio apunta a transparentar el origen y el destino de los fondos bajo administración judicial o notarial.
Impacto en los ahorristas y el sistema financiero
Especialistas en materia tributaria señalan que, si bien el cambio no implica un nuevo impuesto, sí puede derivar en mayores controles y retenciones más ajustadas para quienes obtienen intereses en dólares. En un contexto de alta presión fiscal, la medida obliga a los contribuyentes a revisar con mayor detalle su situación frente a la AFIP.
Para los bancos, en tanto, la resolución supone la necesidad de actualizar sistemas internos, capacitar al personal y reforzar la comunicación con los clientes, en especial con aquellos que utilizan plazos fijos o instrumentos de inversión en moneda extranjera.
Los analistas remarcan que el tratamiento de los depósitos en dólares es un tema sensible para la economía argentina, debido a que una parte importante del ahorro privado se expresa en divisas. Cualquier cambio normativo en este frente es seguido de cerca tanto por el mercado como por los ahorristas minoristas.
Frente a este escenario, los contribuyentes que tengan depósitos en dólares en bancos locales deberán consultar a sus contadores o asesores fiscales para evaluar si las nuevas reglas modifican el cálculo de sus anticipos y el monto final a pagar por Impuesto a las Ganancias en el próximo período fiscal.



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