Cacho Deicas atraviesa una etapa de cambios profundos tras el ACV isquémico que sufrió el año pasado. Lejos de alejarlo de la música, el episodio lo obligó a replantear su vida arriba del escenario y a reconstruir, desde la fe y el vínculo con el público, el sentido de su carrera.

“Podía quedar hemipléjico”: el golpe que lo cambió todo
En una entrevista, el histórico cantante tropical recordó el ACV isquémico que lo sorprendió el año pasado y que puso en riesgo no solo su salud, sino también su futuro profesional. “Podía quedar hemipléjico y se me terminaba la carrera”, confesó, al repasar los momentos más críticos del cuadro.
El diagnóstico lo enfrentó a un escenario impensado después de décadas sobre los escenarios, asociado para siempre al fenómeno de Los Palmeras. Esa posibilidad de perder movilidad lo llevó a replantearse prioridades y a entender su oficio desde otro lugar, menos automático y más consciente.
Fe, recuperación y un vínculo renovado con el público
Deicas contó que su recuperación estuvo atravesada por la fe y por el acompañamiento afectivo. En ese proceso, el afecto del público tuvo un rol central. Según relató, los mensajes, saludos y muestras de cariño que recibió durante los meses posteriores al episodio fueron un impulso clave para sostener la rehabilitación.
El cantante explicó que esa cercanía le permitió descubrir una nueva forma de estar en escena: más atento a cada gesto, a cada aplauso y a lo que le sucede al público con sus canciones. Siente que hoy existe una conexión distinta, más directa, que lo anima a seguir adelante a pesar de las secuelas y de los cuidados que todavía debe mantener.
La experiencia también lo llevó a valorar de otra manera la rutina de giras, ensayos y presentaciones. Cada show, admite, tiene ahora un peso simbólico diferente. No solo se trata de cantar, sino de celebrar la posibilidad misma de seguir haciéndolo.
Un nuevo capítulo artístico, lejos de Los Palmeras
En este escenario de cambios personales, Cacho Deicas transita además una nueva etapa musical, alejado de Los Palmeras, el grupo con el que se volvió una referencia de la cumbia santafesina. Sin embargo, su decisión no supone un retiro, sino la búsqueda de un capítulo distinto dentro de su extensa trayectoria.
El cantante remarcó que su prioridad es seguir cantando y mantener vivo ese vínculo con la gente que lo acompañó durante décadas. La diferencia, señala, está en cómo se para ahora frente al escenario: con otros tiempos, otra conciencia sobre su cuerpo y una gratitud más marcada por cada oportunidad de salir a escena.
En ese sentido, la enfermedad funcionó como un punto de inflexión. Le recordó su propia fragilidad, pero también le confirmó que la música y el público ocupan un lugar central en su vida. Entre controles médicos, cuidados y nuevos proyectos, Cacho Deicas elige seguir adelante, apoyado en la fe y en esa respuesta afectuosa que recibe cada vez que se encienden las luces del show.





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