El Benfica cayó 4-1 en tiempo suplementario; Di María había empatado después de que el partido se suspendiera casi 2 horas por tormenta.

El ciclo europeo de Ángel Di María llegó a su fin tras la derrota de Benfica por 4-1 ante Chelsea en los octavos de final del Mundial de Clubes, disputado en Charlotte, Estados Unidos. El encuentro, que se jugó en el Bank of America Stadium, estuvo demorado casi dos horas debido al alerta por tormenta eléctrica. Pese a haber empatado sobre el final con un penal que él mismo convirtió, el rosarino no pudo evitar la eliminación del conjunto portugués.
El duelo comenzó parejo, con Benfica mostrando intenciones ofensivas a través del propio Di María y Schjelderup. Sin embargo, Chelsea fue ganando terreno con el correr de los minutos y, ya en el complemento, se puso en ventaja con un tiro libre de Reece James que sorprendió al arquero Trubin.
Cuando restaban cinco minutos para el cierre, una descarga eléctrica obligó a interrumpir el partido. Luego de cumplir con el protocolo de seguridad, que incluyó evacuar las tribunas y esperar media hora sin rayos, el juego se reanudó al cabo de casi dos horas.
Fue entonces cuando el ex Rosario Central volvió a ser protagonista: tras un centro suyo, Nicolás Otamendi cabeceó, la pelota rebotó en la mano de Malo Gusto y el árbitro sancionó penal. Di María lo ejecutó con categoría para llevar el partido al tiempo extra. No obstante, la expulsión de Gianluca Prestianni dejó a las Águilas con diez jugadores, lo que Chelsea supo aprovechar.
Chelsea liquidó el pleito
En el alargue, el conjunto inglés mostró su jerarquía y liquidó el encuentro con tres goles en menos de diez minutos. Christopher Nkunku, Pedro Neto y Kiernan Dewsbury-Hall sellaron la goleada para los de Enzo Maresca, que ahora se medirán ante Palmeiras el próximo 4 de julio en Filadelfia.
Con este resultado, Di María concluye su etapa en el fútbol europeo, donde forjó una carrera brillante y se consolidó como figura internacional. Según trascendió, Ángel Di María tendrá algunos días de vacaciones y se incorporará a las prácticas del canalla antes del arranque del Torneo Clausura.
Aunque la eliminación le dejó un sabor amargo, el rosarino ahora pondrá rumbo a su ciudad natal para cumplir el sueño que arrastra desde hace años: jugar con la camiseta de Rosario Central.




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