Un niño de 11 años resultó herido de un disparo en la pierna durante un ataque registrado en un pasillo de la zona sudoeste de Rosario. El menor fue asistido de urgencia y se encuentra fuera de peligro, mientras la Policía realizó un operativo que terminó con dos hombres aprehendidos.

El episodio ocurrió en un pasillo ubicado en la intersección de Aborígenes Argentinos y avenida Garzón, en el sudoeste rosarino. Según las primeras informaciones, el nene estaba en la vía pública cuando se escucharon detonaciones y uno de los proyectiles le impactó en una pierna.
Vecinos del lugar dieron aviso inmediato al 911 y al servicio de emergencias. Una ambulancia del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) llegó pocos minutos después y trasladó al chico a un centro de salud para su asistencia.
Fuentes médicas indicaron que la lesión, si bien requirió atención urgente, no comprometió órganos vitales y el menor se encuentra fuera de peligro, bajo control profesional y acompañado por sus familiares.
Operativo policial y detenidos
Tras el ataque, personal policial se desplegó en la zona con patrulleros y motos, realizando un rastrillaje por los pasillos y calles linderas. En el marco de ese operativo, dos hombres fueron aprehendidos, sospechados de haber participado en el hecho.
Los detenidos fueron trasladados a una comisaría de la jurisdicción para su identificación y quedaron a disposición de la Fiscalía de Flagrancia, que deberá determinar su grado de responsabilidad. No se descarta que el ataque esté vinculado a conflictos previos en el barrio.
Peritos del área criminalística levantaron vainas servidas y otros elementos de interés en la escena, mientras se analizan imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir el recorrido de los agresores y la dinámica del hecho.
Preocupación por la violencia en barrios rosarinos
El ataque se suma a una serie de hechos de violencia armada que afectan a distintos sectores de Rosario, con especial impacto en los barrios periféricos. Organizaciones sociales y referentes comunitarios vienen advirtiendo sobre la presencia de disputas criminales que terminan poniendo en riesgo a vecinos ajenos a los conflictos.
En ese marco, especialistas en seguridad remarcan la necesidad de profundizar las tareas de prevención, el patrullaje inteligente y las investigaciones de fondo para desarticular a las bandas que operan en la ciudad. También apuntan a reforzar políticas de contención social para niños y adolescentes, principales víctimas colaterales de estas disputas.
Mientras la investigación avanza, la familia del niño baleado espera su recuperación definitiva y reclama respuestas para que episodios como este no se repitan en el barrio. La causa quedó en manos del Ministerio Público de la Acusación, que continuará tomando declaraciones y reuniendo pruebas.



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