El Senado de Santa Fe se encamina a dar un paso clave en el debate sobre los llamados “trapitos” o “cuidacoches”, con un proyecto que busca regular y, en los hechos, prohibir esta actividad en toda la provincia.

Media sanción para un proyecto de unidad
En la Legislatura santafesina confluyeron varios proyectos orientados a prohibir o restringir la actividad de los cuidacoches. Tras semanas de negociaciones, los bloques lograron un texto de consenso que será sometido a votación y que contaría con los votos necesarios para obtener media sanción en el Senado.
El autor del proyecto unificado es el senador rosarino Ciro Seisas, quien impulsó una normativa que apunta a terminar con una práctica extendida en las principales ciudades de la provincia, en especial en Rosario y Santa Fe capital, donde proliferan personas que cobran por “cuidar” vehículos en la vía pública.
La iniciativa se inscribe en un reclamo sostenido de vecinos y comerciantes, que señalan que la figura del trapito muchas veces se asocia a situaciones de presión, intimidación o pedidos de dinero obligatorios, más que a un servicio voluntario de estacionamiento.
Qué prevé la llamada “ley antitrapitos”
El proyecto, según trascendió en ámbitos legislativos, se orienta a tipificar y sancionar la exigencia de pagos por el cuidado de autos sin autorización estatal. La normativa apunta a que solo puedan cobrar por el estacionamiento aquellos sistemas regulados por el Estado provincial o los municipios, como el estacionamiento medido u otras modalidades formales.
En esa línea, se prevé contemplar multas y sanciones para quienes exijan dinero bajo la modalidad de cuidacoches, así como herramientas para que las fuerzas de seguridad y las autoridades locales puedan actuar frente a situaciones de acoso o amenazas a automovilistas.
La discusión también abre el debate sobre la inclusión social de quienes hoy viven de esta actividad informal. Algunos legisladores plantean que, en paralelo a la prohibición, el Estado debe ofrecer alternativas laborales, programas de capacitación y dispositivos de asistencia para evitar que estas personas queden completamente desamparadas.
Contexto: una problemática urbana extendida
La presencia de trapitos se multiplica en grandes eventos, zonas de boliches, estadios de fútbol y áreas comerciales. En Rosario, por ejemplo, los reclamos se repiten en torno al Parque Independencia, el centro y los barrios con fuerte movimiento nocturno, donde muchos automovilistas denuncian cobros compulsivos por estacionar en la calle.
A nivel nacional, varias jurisdicciones ya avanzaron con legislaciones similares. La Ciudad de Buenos Aires y algunas localidades bonaerenses contemplan la figura del cuidacoches en sus códigos contravencionales, con sanciones específicas cuando se verifica exigencia de dinero o amenazas.
En Santa Fe, el avance de esta ley busca unificar criterios y dar respaldo legal a municipios y comunas para abordar un fenómeno que combina inseguridad, informalidad laboral y falta de regulación. El debate seguirá en Diputados si el Senado confirma la media sanción esperada.
Qué puede pasar después de la aprobación
De obtenerse la media sanción, el proyecto pasará a la Cámara de Diputados, donde se anticipa una discusión intensa sobre el equilibrio entre seguridad y contención social. También se espera la reacción de organizaciones sociales y de derechos humanos, que suelen advertir sobre el riesgo de criminalizar la pobreza.
En paralelo, los municipios deberán definir cómo aplicarán las nuevas reglas: desde operativos de control hasta políticas de empleo y programas de reconversión laboral. El resultado de este proceso marcará, en buena medida, el futuro de los trapitos en la provincia de Santa Fe.




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