La comunidad artística de Rosario quedó conmocionada tras conocerse el crimen de un reconocido malabarista rosarino en Brasil. Su familia inició una colecta urgente para poder repatriar el cuerpo y despedirlo en su ciudad.

Imagen: Rosario3
El malabarista y equilibrista rosarino, Jairo Beccaria de 34 años, que se había vuelto viral por su particular forma de pedir propina en los semáforos de la ciudad, fue asesinado en el norte de Brasil en circunstancias que todavía se investigan. Según las primeras versiones, habría sido atacado a balazos tras ser confundido con otra persona.
El joven artista callejero era conocido por quienes transitan a diario las principales avenidas de Rosario, donde realizaba sus rutinas de equilibrio y malabares sobre la calle, siempre acompañado por una actitud alegre y creativa para ganarse el sustento.
En los últimos meses había decidido viajar por Latinoamérica llevando su espectáculo a otras ciudades. Su paso por Brasil formaba parte de ese recorrido artístico, hasta que se produjo el violento episodio que terminó con su vida.
El ataque en el norte brasileño
De acuerdo con los primeros reportes de medios locales, el hecho ocurrió en una zona del norte de Brasil donde la violencia armada y los conflictos entre bandas son frecuentes. Testigos indicaron que los agresores habrían abierto fuego desde un vehículo y luego se dieron a la fuga.
Las autoridades brasileñas manejan la hipótesis de un error de identidad: el rosarino habría sido confundido con otra persona buscada en el marco de disputas criminales de la región. La investigación continúa para identificar a los responsables y aclarar el contexto del ataque.
Colecta para repatriar el cuerpo
La familia del malabarista, radicada en Rosario, inició una campaña solidaria para reunir el dinero necesario y poder traer el cuerpo de regreso a la ciudad. Los costos de repatriación desde Brasil suelen ser altos e incluyen trámites consulares, sanitarios y de traslado aéreo.
A través de redes sociales, amigos, colegas del ambiente artístico callejero y vecinos comenzaron a difundir los datos de la cuenta bancaria y billeteras virtuales habilitadas para colaborar. También se organizan actividades culturales y funciones a la gorra para sumar fondos.
Organizaciones que trabajan con artistas urbanos en Rosario remarcaron que el caso expone la vulnerabilidad de quienes viven del arte callejero, muchas veces sin cobertura social ni respaldo económico ante emergencias en el exterior.




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