En Argentina, los infartos de miocardio afectan a más de 100 personas diariamente y continúan siendo la principal causa de muerte.

En Argentina, los infartos de miocardio siguen siendo la principal causa de muerte. Cada vez afectan a pacientes más jóvenes. Especialistas del ICBA señalan que la creciente prevalencia de obesidad y diabetes adelanta la aparición de eventos cardiovasculares. Los hombres tienen mayor riesgo a partir de los 45 años, y las mujeres, después de los 55.
Los factores de riesgo incluyen hipertensión, dislipidemia, tabaquismo, sedentarismo y antecedentes familiares. Además, el estrés, la falta de sueño y el descanso insuficiente aumentan la presión arterial y favorecen la inflamación. Todo esto eleva el riesgo cardiovascular general.
El síntoma más común de un infarto es dolor o presión en el pecho. Puede irradiarse al brazo izquierdo, cuello, mandíbula, abdomen o espalda. También se presentan sudoración intensa, mareos, vómitos o malestar estomacal. Detectar estos signos a tiempo es crucial: “el tiempo es músculo”.
Los controles médicos permiten evaluar la presión arterial, el perfil lipídico y la glucosa, los electrocardiogramas, los ecocardiogramas y las pruebas de esfuerzo. Se recomienda realizarlos al menos una vez al año, especialmente para quienes tienen antecedentes familiares o factores de riesgo modificables.
La prevención incluye ejercicio regular, alimentación balanceada, limitar alcohol y tabaco, manejar el estrés y dormir adecuadamente. El Día Mundial del Corazón busca concientizar sobre la prevención y la formación en RCP, esencial para mantener la circulación y aumentar la supervivencia. Con hábitos saludables y seguimiento médico, se podrían prevenir hasta ocho de cada diez eventos cardíacos, reduciendo la mortalidad y mejorando la calidad de vida.



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