Argentina rechazó una declaración de la ONU sobre prevención de pandemias, en sintonía con las posiciones de Estados Unidos e Israel.
La decisión dejó al país entre los únicos tres Estados que votaron en contra del documento impulsado en el marco de Naciones Unidas. Éste busca reforzar la cooperación global ante futuras crisis sanitarias.
La declaración sobre prevención de pandemias no es jurídicamente vinculante. No obstante, marca una hoja de ruta política para mejorar la respuesta internacional, fortalecer los sistemas de salud y coordinar el intercambio de información entre gobiernos.
En la votación, 153 países respaldaron el texto, mientras que Nueva Zelanda y Paraguay optaron por la abstención. Argentina, Estados Unidos e Israel se diferenciaron al expresar su rechazo formal.
El documento promueve mecanismos para evitar que un brote local vuelva a escalar hasta convertirse en una emergencia sanitaria global, como ocurrió con el coronavirus. También alienta a los gobiernos a revisar protocolos, financiamiento y capacidades hospitalarias.
Implicancias políticas y sanitarias
Si bien la declaración carece de fuerza obligatoria, su aprobación masiva envía una señal sobre la importancia de coordinar políticas de prevención de pandemias en un contexto de alerta permanente por nuevos virus y rebrotes.
El posicionamiento argentino se leerá en clave de política exterior y de modelo sanitario, en un escenario donde la comunidad internacional insiste en que los Estados se preparen mejor para futuras emergencias.