El Gobierno argentino respaldó la puesta en marcha del acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que restringe los subsidios a la pesca, con el objetivo de cuidar los recursos marinos y evitar distorsiones en el comercio internacional.

Apoyo de Cancillería al acuerdo multilateral
Desde el Palacio San Martín destacaron que la entrada en vigor del pacto de la OMC representa un paso clave para reducir los subsidios que incentivan la sobrepesca y ordenar la competencia entre flotas en aguas internacionales. El acuerdo apunta a limitar especialmente los beneficios que reciben los buques que operan en la llamada milla 201, fuera de la zona económica exclusiva argentina.
Según explicaron fuentes diplomáticas, el compromiso internacional busca evitar prácticas que deterioran los ecosistemas marinos y, al mismo tiempo, generar un marco más equilibrado para el comercio de productos pesqueros. El Gobierno remarcó que la regulación de estos subsidios es una demanda creciente en foros económicos y ambientales.
El acuerdo, alcanzado en el ámbito de la OMC tras años de negociaciones entre los países miembros, establece límites a los apoyos estatales que favorecen la pesca en zonas ya explotadas o que contribuyen a la sobrecapacidad de las flotas. La intención es desalentar los incentivos económicos que llevan a una extracción intensiva de especies en riesgo.
Impacto sobre la pesca en la milla 201
Uno de los puntos sensibles para la Argentina es la actividad en la milla 201, donde operan buques de distintas banderas en el límite de la zona económica exclusiva. El acuerdo busca restringir los subsidios que reciben esas flotas por parte de sus Estados de origen, lo que, según Cancillería, podría reducir la presión sobre las poblaciones de peces que se desplazan desde aguas jurisdiccionales argentinas hacia alta mar.
La Cancillería sostiene que la aplicación efectiva del convenio permitirá avanzar hacia una explotación más sustentable, con reglas homogéneas para todos los actores. También remarcan que, al disminuir las ayudas que abaratan costos de combustible y operación, se desincentiva la presencia de grandes flotas industriales en áreas de alta sensibilidad ambiental.
En paralelo, la Argentina seguirá participando de las discusiones técnicas en la OMC para definir mecanismos de control y transparencia sobre la entrega de subsidios. El objetivo oficial es que las nuevas reglas contribuyan tanto a la protección de los recursos marinos como a la defensa de los intereses económicos del país y de su sector pesquero.
Debate internacional sobre subsidios y sustentabilidad
El debate por los subsidios a la pesca lleva décadas en agenda en la OMC, en un contexto de creciente preocupación por la sobreexplotación de los océanos. Organismos ambientales y expertos en comercio señalan que los apoyos públicos mal diseñados generan sobrecapacidad y presionan sobre especies de alto valor comercial, lo que impacta en toda la cadena productiva.
Con la entrada en vigencia del acuerdo, los países asumen compromisos para revisar y transparentar sus programas de ayuda a las flotas, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible y las recomendaciones de la comunidad científica. En el caso argentino, el respaldo al pacto se enmarca en una estrategia de participación activa en los foros multilaterales donde se discuten normas para el comercio global.
El Gobierno espera que la implementación gradual del convenio de la OMC aporte previsibilidad al sector pesquero, al tiempo que fortalece su posición frente a prácticas consideradas desleales o perjudiciales para los recursos del Atlántico Sur.




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