El ciclo lectivo comenzó de una manera distinta en San Agustín: los chicos de primer grado de la Escuela N.º 353 salieron del aula para dejar su huella en la Plaza San Martín con una actividad pensada para aprender y cuidar el ambiente.

En el marco de una ordenanza comunal vigente, los estudiantes participaron de una jornada de plantación de árboles que buscó simbolizar el crecimiento educativo, el arraigo local y el compromiso con el entorno natural.
Un inicio de clases con mirada ambiental
La propuesta se desarrolló en la Plaza San Martín, un espacio público central para la vida comunitaria de San Agustín. Allí, alumnas y alumnos de primer grado, acompañados por docentes y referentes de la comuna, colocaron nuevos ejemplares de árboles nativos.
Desde la gestión local destacaron que la iniciativa forma parte de una política de educación ambiental temprana, que busca que las niñeces incorporen hábitos de cuidado del arbolado urbano y comprendan la importancia de sumar verde en los espacios compartidos.
En cada plantación se explicaron cuestiones básicas sobre el rol de los árboles: la generación de sombra, la mejora de la calidad del aire, la regulación de la temperatura y el aporte a la biodiversidad. También se conversó sobre la responsabilidad ciudadana de regarlos y protegerlos.
Ordenanza comunal y compromiso ciudadano
La actividad se enmarca en una ordenanza comunal que establece jornadas de plantación de árboles vinculadas a momentos significativos del calendario local. En este caso, el inicio del ciclo lectivo fue la ocasión elegida para vincular educación y ambiente.
Según explicaron desde la comuna, el objetivo es que cada nueva cohorte escolar pueda asociar su paso por la escuela con un gesto concreto hacia la localidad: dejar un árbol que crecerá en paralelo a su trayectoria educativa.
En muchas localidades de la provincia de Santa Fe se impulsan programas similares, alineados con la Ley de Educación Ambiental Integral a nivel nacional. Estas propuestas buscan que chicas y chicos no solo reciban contenidos teóricos, sino que participen activamente en acciones de cuidado del ambiente.
Aprendizajes que van más allá del aula
Docentes de la Escuela N.º 353 señalaron que la jornada permite trabajar valores como la cooperación, el respeto por lo público y la pertenencia a la comunidad. Los chicos participaron en pequeños grupos y compartieron tareas, desde cavar el pozo hasta acomodar la tierra.
La idea es que las futuras generaciones puedan reconocer esos árboles como parte de su propia historia escolar. De este modo, la Plaza San Martín se consolida como un ámbito de encuentro, recreación y también de aprendizaje ciudadano.
Para los próximos meses, la comuna y la institución educativa evalúan sumar actividades complementarias, como talleres de reciclaje, campañas de limpieza de espacios verdes y charlas sobre cambio climático adaptadas a la edad de los estudiantes.




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