El jugador chileno que tuvo convulsiones en medio de un partido entre Estudiantes y Boca el pasado 17 de marzo se mostró recuperado.

El 17 de marzo pasado fue protagonista de una noche durísima en la que Estudiantes y Boca se enfrentaban por la fecha 11 de la Copa de la Liga. El partido era en La Plata y el tiempo se paralizó cuando de repente se desplomó y empezó a convulsionar frente a la desesperación de sus compañeros y rivales. Este jueves, un mes y medio después de ese difícil momento, Javier Altamirano volvió a sonreír en una práctica.
Tras varios días internado y una batería de estudios que determinaron las causas de ese horrible momento, el jugador chileno del pincha regresó a los entrenamientos del conjunto platense.
El mediocampista de 24 años sufrió una trombosis del seno longitudinal superior del cerebro que le ocasionó la descomposición durante el juego. De acuerdo a los médicos, las circunstancias eran prácticamente imprevisibles.
Afortunadamente para el futbolista, recién ahora pudo volver a realizar tareas físicas livianas. Así lo anunció Estudiantes en sus redes sociales, donde detallaron que Altamirano hizo “tareas aeróbicas y de fuerza sin contacto”.
En las fotografías compartidas puede verse al volante corriendo y ejercitándose en una bicicleta fija. Lógicamente aún no está en condiciones de entrenarse junto a sus compañeros y restan algunos estudios más para que pueda retomar la alta competencia.



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