Las redes sociales se llenaron de ofertas tentadoras para mejorar la sonrisa a bajo costo, pero detrás de muchas publicaciones se esconden prácticas ilegales que ponen en riesgo la salud bucal y general de las personas.

El Colegio de Odontólogos encendió una señal de alarma por la creciente oferta de tratamientos dentales clandestinos que circulan en redes sociales y aplicaciones de mensajería. Se trata de publicaciones que promocionan blanqueamientos, ortodoncia, carillas o prótesis realizadas por personas que no cuentan con matrícula profesional habilitante.
Según explican desde la entidad, la práctica odontológica sin título ni control sanitario constituye un delito y un grave riesgo para la salud. Sin una correcta formación, esterilización de instrumentos ni diagnóstico adecuado, pueden generarse infecciones, pérdida de piezas dentarias, lesiones permanentes en encías y complicaciones sistémicas.
Ofertas engañosas y captación por redes
Los anuncios suelen ofrecer precios muy por debajo del mercado y resultados “rápidos” o “milagrosos”. Muchos de estos perfiles ni siquiera informan domicilio físico ni número de matrícula, y se manejan exclusivamente por mensajes directos, lo que dificulta cualquier tipo de control o reclamo posterior por parte de los pacientes.
Entre las publicaciones más frecuentes aparecen supuestos “blanqueamientos caseros”, alineadores dentales sin estudios previos, colocación de brackets en departamentos particulares y carillas estéticas hechas con materiales de uso no odontológico. En todos los casos se trata de procedimientos que, si no son realizados por profesionales habilitados, pueden dejar secuelas irreversibles.
Qué recomienda el Colegio de Odontólogos
Las autoridades del Colegio recuerdan que todo profesional debe contar con matrícula visible y vigente, ya sea en su consultorio, en su sitio web o en sus redes sociales. Antes de aceptar un turno, aconsejan verificar nombre y número de matrícula en los padrones oficiales del colegio profesional de cada jurisdicción.
También recomiendan desconfiar de los anuncios que se realizan solo por redes, que ofrecen atención en domicilios particulares o que publican fotos de “antes y después” sin datos claros de quién realiza el procedimiento. En caso de sospecha, se puede radicar una denuncia ante el Colegio o ante el Ministerio de Salud.
Los especialistas remarcan que la odontología es una disciplina sanitaria regulada, que requiere estudios universitarios, formación continua y controles estrictos. Ahorrar dinero a través de prácticas clandestinas puede terminar significando un gasto mucho mayor para reparar el daño ocasionado, además del impacto en la calidad de vida de las personas afectadas.
Frente a la proliferación de estas ofertas, el Colegio insiste en un mensaje central: ante cualquier tratamiento dental, siempre acudir a profesionales matriculados y a consultorios habilitados, para garantizar un cuidado seguro y responsable de la salud bucal.



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