La expansión del virus de la fiebre amarilla en Brasil, Perú y Bolivia podría tener impacto en la Argentina y se teme por el riesgo de reintroducción.

El temor por un posible rebrote de fiebre amarilla volvió a instalarse en Rosario tras el incremento de casos en países vecinos. Brasil, Perú y Bolivia atraviesan un repunte de contagios que encendió la alerta entre especialistas locales.
El infectólogo y vicedecano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, Damián Lerman, advirtió que Argentina podría verse afectada si no se fortalecen la vacunación y la vigilancia epidemiológica. Recordó además que la enfermedad tiene una alta mortalidad, de entre el 30 y el 40 por ciento, y que la inmunización es la medida preventiva más eficaz.
Lerman lamentó que el Ministerio de Salud de la Nación haya suspendido la distribución gratuita de la vacuna en la mayor parte del país, manteniéndola solo en zonas de frontera. En Rosario, su aplicación en el sistema público está limitada a casos excepcionales y autorizados por la provincia, por lo que la mayoría de las dosis se adquieren en vacunatorios privados.
El valor actual supera los 200 mil pesos, lo que desalienta su acceso. Aunque se aplica una sola vez en la vida, el costo la vuelve inaccesible para muchos viajeros o residentes de áreas de riesgo.
Las autoridades recomiendan consultar a un médico antes de viajar y evitar la automedicación ante síntomas como fiebre alta, dolores musculares, cefalea o ictericia.
Requisitos para la aplicación de la vacuna
Para aplicarse la vacuna, se requiere una orden médica. Luego, el paciente debe dirigirse a una farmacia y completar un formulario digital que se carga en el sistema del Ministerio de Salud de Santa Fe.
La vacunación debe realizarse entre 10 y 15 días antes del viaje, según la disponibilidad de dosis. Tras su aplicación, se emite un certificado que permite ingresar a las zonas endémicas de Brasil. La inmunización tiene validez de por vida.



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