La Asociación del Fútbol Argentino decidió responder en los tribunales a la investigación iniciada por la Inspección General de Justicia y, en paralelo, sostiene el anuncio de un paro que amenaza con frenar la actividad del fútbol local el próximo 6 de marzo.

AFA judicializa el conflicto con la IGJ
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) resolvió acudir a la Justicia para cuestionar la investigación que lleva adelante la Inspección General de Justicia (IGJ) sobre el funcionamiento interno de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia. La decisión se formalizó mediante un comunicado oficial, donde se acusó al organismo de control de avanzar con medidas que la casa madre del fútbol considera irregulares.
En su presentación pública, la AFA insistió en que cumple con las normas vigentes y señaló que la intervención de la IGJ afecta la autonomía de la institución. Por eso, adelantó que buscará respaldo en el fuero judicial para intentar frenar los requerimientos administrativos y cualquier intento de injerencia sobre su vida interna.
La disputa se produce en un contexto de fuerte tensión institucional entre la conducción del fútbol argentino, el Gobierno nacional y distintos organismos de control. En este marco, el comunicado de la AFA refuerza la idea de un conflicto que ya trasciende lo meramente deportivo y se instala de lleno en el terreno político y jurídico.
Paro en el fútbol para el 6 de marzo
Mientras avanza la pelea con la IGJ, la AFA confirmó que sigue en pie el paro del fútbol argentino previsto para el 6 de marzo. La medida impactaría en todas las categorías profesionales y pone en riesgo el normal desarrollo de los torneos organizados por la Liga Profesional y la Asociación del Fútbol Argentino.
El escenario abre interrogantes sobre la programación de los partidos, la televisación de los encuentros y la logística de los clubes en plena competencia. Las instituciones deberán preparar planes de contingencia ante la posibilidad de suspensiones o reprogramaciones, con impacto directo en el calendario deportivo y en los contratos comerciales vinculados al espectáculo.
La combinación de un frente judicial abierto y una posible paralización de la actividad coloca al fútbol argentino en un momento de máxima incertidumbre. Dirigentes, futbolistas, hinchas y actores del negocio esperan señales que permitan descomprimir el conflicto y encauzar la discusión por vías institucionales.
Aunque por ahora no se modificó la fecha del paro, en el ambiente del fútbol no se descartan negociaciones de último momento que puedan derivar en una revisión de la medida o en la búsqueda de alternativas para evitar que la pelota deje de rodar en los estadios de todo el país.




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