Especialistas en clima advierten que entre 2026 y 2027 podría desarrollarse un “Súper El Niño”, con potencial para modificar de forma drástica el régimen de lluvias y las temperaturas en el Litoral argentino, con especial preocupación por Santa Fe.

Especialistas en clima advierten que entre 2026 y 2027 podría desarrollarse un “Súper El Niño”, con potencial para modificar de forma drástica el régimen de lluvias y las temperaturas en el Litoral argentino, con especial preocupación por Santa Fe.
Vale mencionar que el fenómeno de El Niño se produce cuando aumentan de manera anómala las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial. Los modelos climáticos internacionales señalan la posibilidad de un episodio especialmente intenso en los próximos años, al que los expertos ya se refieren como “Súper El Niño”.
Ese calentamiento altera los patrones de circulación atmosférica y puede traducirse en lluvias más abundantes y temperaturas récord en buena parte del Cono Sur. Para la provincia de Santa Fe, esto implica el riesgo de crecidas importantes en el sistema del río Paraná y la aparición de eventos meteorológicos extremos.
En las últimas semanas, distintos centros de investigación y servicios meteorológicos de la región comenzaron a seguir de cerca la evolución de las aguas del Pacífico, mientras actualizan sus proyecciones de mediano plazo. Aunque aún no hay certezas, el escenario de un episodio fuerte ya está sobre la mesa.
El antecedente de la inundación de 1982-83
El peor recuerdo para Santa Fe y la región es la crecida histórica de 1982-1983, cuando un fuerte evento de El Niño provocó desbordes en el Paraná y afectó a amplias zonas costeras. Aquella inundación dejó como aprendizaje la necesidad de contar con sistemas de alerta temprana y obras de defensa adecuadas.
Hoy, las autoridades y los equipos técnicos comparan los pronósticos actuales con lo ocurrido en esos años, para dimensionar el posible impacto de un “Súper El Niño”. El objetivo es evitar que una combinación de lluvias intensas, suelos saturados y crecidas sostenidas vuelva a tomar desprevenidas a las comunidades ribereñas.
Si bien los escenarios exactos dependen de cómo evolucione la temperatura del Pacífico en los próximos meses, los especialistas recomiendan seguir con atención las actualizaciones oficiales y comenzar a planificar medidas de mitigación a nivel provincial y municipal.
Riesgos y preparación ante eventos extremos
Entre los riesgos asociados a un “Súper El Niño” se mencionan la mayor frecuencia de tormentas severas, precipitaciones concentradas en cortos períodos y posibles episodios de calor extremo. Estos factores pueden impactar en la producción agropecuaria, la infraestructura urbana y los servicios básicos.
En Santa Fe, la combinación de crecidas en el Paraná y lluvias intensas en cuencas internas obliga a revisar protocolos de emergencia, reforzar defensas hídricas y actualizar los mapas de riesgo urbano. También se destaca la importancia de la información temprana a la población para reducir el impacto de eventuales anegamientos o evacuaciones.
Los especialistas subrayan que, aunque El Niño es un fenómeno natural recurrente, su interacción con el cambio climático puede amplificar los extremos. Por eso, la vigilancia permanente y la coordinación entre Nación, provincia y municipios serán claves en los próximos años.




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