El jefe de Gabinete Manuel Adorni reconoció que su esposa integró la comitiva que viajó a Estados Unidos en el avión presidencial, en medio de cuestionamientos de la oposición por posibles privilegios y uso de recursos del Estado.

El jefe de Gabinete Manuel Adorni reconoció que su esposa Bettina Angeletti viajó junto a la delegación que acompañó al presidente Javier Milei a Nueva York. Aclaró que se trató de un traslado en el mismo vuelo oficial y que, según sus dichos, no representó un gasto extra para las arcas públicas, argumento que no desactivó las críticasLa explicación de Adorni sobre el viaje
“Vengo a deslomarme a Estados Unidos y quería que me acompañe”, sostuvo el funcionario al ser consultado sobre la presencia de su esposa en el avión presidencial. Señaló que el asiento que ocupó Angeletti formaba parte de la capacidad ya disponible para la comitiva y que no se modificó el costo total del operativo de vuelo.
La visita de Milei a Nueva York incluyó reuniones con empresarios, referentes financieros y presentaciones en foros de inversión. En ese contexto, la presencia de familiares de funcionarios en la aeronave oficial reavivó el debate sobre los límites entre el uso institucional y el uso privado de los bienes del Estado.
Reclamos de la oposición y pedidos de transparencia
Dirigentes de la oposición reclamaron que el Gobierno informe por escrito las condiciones del viaje, la lista completa de pasajeros y los criterios para autorizar acompañantes no funcionarios en comitivas oficiales. Plantean que, aun cuando no haya costo adicional directo, la práctica puede configurar un privilegio incompatible con el discurso de austeridad.
En el Congreso, distintos bloques analizan la posibilidad de pedir informes formales al Poder Ejecutivo sobre el uso del avión presidencial y de las aeronaves afectadas a la flota estatal. En los últimos años, los traslados oficiales se convirtieron en un tema sensible, atravesado por denuncias de viajes personales y utilización de recursos públicos con fines partidarios.
El debate por el uso del avión presidencial
En Argentina, el reglamento para el uso del avión presidencial establece que las aeronaves se destinan prioritariamente a la agenda institucional del Poder Ejecutivo. Sin embargo, la presencia de invitados especiales o familiares suele generar polémicas recurrentes, más aún en un contexto de ajuste fiscal y recorte de gastos anunciado por el propio Gobierno.
Especialistas en transparencia subrayan que, para evitar sospechas, es clave publicar de manera sistemática los datos de cada viaje: motivo, destino, duración, nómina de pasajeros y costos aproximados. Argumentan que una política de datos abiertos podría reducir la conflictividad y fortalecer la confianza pública en el manejo de los recursos estatales.
Mientras tanto, desde la Casa Rosada insisten en que el viaje a Nueva York respondió a una agenda oficial vinculada a la búsqueda de inversiones y el reposicionamiento de la Argentina en los mercados internacionales. La participación de familiares en esos desplazamientos seguirá en el centro de la discusión política.



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