A 213 años del Combate de San Lorenzo, la batalla que lanzó a San Martín

A 213 años del Combate de San Lorenzo, la región vuelve a mirar hacia la barranca del Paraná donde José de San Martín tuvo su primera victoria en suelo americano y el Regimiento de Granaderos a Caballo enfrentó su bautismo de fuego.

Una batalla breve, a orillas del Paraná

El Combate de San Lorenzo se libró el 3 de febrero de 1813, a pocos kilómetros de Rosario, frente al convento de San Carlos Borromeo. Fue un enfrentamiento corto, de menos de media hora, pero decisivo para la causa independentista y para la carrera militar de San Martín.

La ciudad de Rosario y su entorno formaban parte de un corredor clave para el comercio por el río Paraná. Por allí se movían las expediciones realistas que intentaban abastecerse y hostigar las costas patriotas. El objetivo del entonces coronel San Martín era frenar esos movimientos y probar en acción a sus recién formados Granaderos a Caballo.

La columna española, que avanzaba desde el norte embarcada en naves realistas, no esperaba una resistencia organizada. San Martín, que había llegado pocos días antes a la zona, estudió el terreno y preparó una emboscada aprovechando la barranca y la proximidad del convento.

El debut de San Martín y el bautismo de los Granaderos

El Regimiento de Granaderos a Caballo, creado en 1812, fue pensado por San Martín como una fuerza de élite. El combate de San Lorenzo fue su primera acción militar en el proceso emancipador. Unos 120 granaderos se desplegaron en dos escuadrones para atacar por los flancos a las tropas realistas que intentaban desembarcar.

En pleno combate, San Martín cayó debajo de su caballo herido. Fue entonces cuando el granadero Juan Bautista Cabral le salvó la vida, sacrificando la suya. La tradición recoge sus palabras, convertidas en símbolo patriótico: “Muero contento, hemos batido al enemigo”. Ese gesto consolidó el mito de los granaderos como cuerpo valeroso y leal.

La victoria fue rápida y contundente. Las fuerzas realistas sufrieron bajas significativas y debieron reembarcarse, dejando atrás pertrechos y heridos. San Martín, por su parte, demostró su capacidad estratégica y la disciplina de una tropa que luego sería clave en las campañas de Chile y Perú.

San Lorenzo en la memoria regional

Con el tiempo, el Combate de San Lorenzo se transformó en uno de los hitos fundacionales de la memoria histórica de la región. Cada año, la ciudad de San Lorenzo y las localidades del Gran Rosario realizan actos conmemorativos, recreaciones históricas y actividades educativas para revivir aquel 3 de febrero.

El campo de batalla forma parte hoy del Complejo Museológico del Convento San Carlos, donde se conservan piezas históricas, documentos y referencias al paso de San Martín. El sitio se consolidó como destino de turismo histórico y escolar, especialmente para estudiantes de Santa Fe y otras provincias.

Para la región, el combate no solo es un episodio militar. Representa el momento en que la costa del Paraná quedó plenamente integrada al proceso emancipador, y en el que el liderazgo de San Martín comenzó a proyectarse más allá del Río de la Plata.

Más de dos siglos después, el eco de aquella carga de caballería sigue vigente en el himno “San Lorenzo”, en monumentos, placas y en la identidad de las comunidades que crecieron alrededor de ese tramo del río. Un recordatorio de que, a veces, una batalla breve puede cambiar el rumbo de la historia.

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