Una inspección municipal derivó en la clausura de una despensa de barrio San Lorenzo y en el retiro de una gran cantidad de productos que no cumplían con las normas básicas de higiene y seguridad alimentaria.

La intervención se originó a partir de una denuncia ingresada al Sistema de Atención Ciudadana, herramienta mediante la cual vecinos y vecinas pueden alertar sobre situaciones irregulares en comercios de cercanía. A partir del aviso, un equipo de inspectores municipales se hizo presente en la despensa ubicada en el tradicional barrio San Lorenzo, en la capital provincial.
Durante el operativo, los agentes constataron graves deficiencias higiénico-sanitarias. Según fuentes oficiales, en el local se encontraron heladeras en mal estado, productos vencidos, envases rotos y alimentos almacenados sin la temperatura adecuada, lo que implica un alto riesgo de contaminación.
Como resultado de la inspección, se decomisaron alrededor de 640 kilos de mercadería no apta para el consumo, entre lácteos, fiambres, carnes, productos de panificación y artículos de almacén. Todo el material fue retirado del comercio para su posterior destrucción, tal como establece la normativa vigente.
Control de alimentos y responsabilidad comercial
Ante las irregularidades detectadas, las autoridades procedieron a la clausura preventiva del local hasta tanto sus responsables se adecuen a las exigencias sanitarias. Se labraron las actas correspondientes y el expediente seguirá su curso administrativo, con la posibilidad de aplicar severas multas.
Desde el municipio recordaron que los comercios que venden alimentos deben respetar estrictamente el Código Alimentario Argentino y las ordenanzas locales: conservar la cadena de frío, mantener la limpieza de cámaras y mostradores, evitar la presencia de plagas y exhibir con claridad fechas de vencimiento y rótulos de origen.
También insistieron en que la manipulación indebida o el expendio de productos en mal estado puede derivar en intoxicaciones, cuadros gastrointestinales severos y otras patologías, especialmente en niños, personas mayores y quienes tienen defensas bajas.
El rol de las denuncias vecinales
Las autoridades destacaron la importancia de la participación ciudadana para detectar y frenar este tipo de situaciones. Cada denuncia, remarcaron, permite dirigir los operativos hacia aquellos lugares donde hay sospechas concretas de irregularidades.
Recomendaron a la población revisar siempre el estado de los productos antes de comprarlos: observar el color y olor de los alimentos frescos, controlar fechas de vencimiento y exigir condiciones adecuadas de refrigeración. Ante cualquier duda, se sugiere no consumir el producto y realizar el reclamo correspondiente.
En paralelo, el municipio adelantó que continuará con los controles en despensas, supermercados, carnicerías y locales gastronómicos de los barrios, con el objetivo de prevenir riesgos y proteger la salud pública.



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