El municipio de Santa Fe impulsa una iniciativa para regular la actividad de los cuidacoches y contar con nuevas herramientas legales que permitan responder a los reclamos vecinales sin vulnerar derechos.

Un pedido de marco legal provincial
El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Mastropaolo, explicó que el Ejecutivo santafesino impulsa una ley provincial para enfrentar la problemática de los cuidacoches. La propuesta apunta a fijar reglas claras para su actuación en la vía pública y brindar respaldo jurídico a los municipios a la hora de intervenir.
Desde el municipio señalan que, en la práctica, muchos vecinos denuncian situaciones de hostigamiento, exigencias de pago y ocupación indebida del espacio público. Sin embargo, la ausencia de una norma específica a nivel provincial limita las herramientas para ordenar o sancionar conductas abusivas.
Mastropaolo remarcó que el objetivo no es criminalizar a quienes realizan tareas informales para subsistir, sino diferenciar entre el cuidado voluntario y las prácticas extorsivas. La futura ley buscaría fijar criterios comunes para toda la provincia de Santa Fe, evitando que cada ciudad quede librada a regulaciones parciales o a simples ordenanzas.
Reclamos vecinales y rol de los municipios
En distintos barrios y zonas comerciales, los cuidacoches se multiplicaron en los últimos años, en un contexto de crisis económica y aumento del trabajo informal. Comerciantes y frentistas advierten que, en algunos sectores, la presencia de estos grupos condiciona el uso del espacio y desalienta la llegada de clientes.
Actualmente los municipios cuentan con normativas sobre tránsito, convivencia urbana y uso de la vía pública, pero no siempre alcanzan para abordar las situaciones en las que se mezclan pedidos de dinero, amenazas veladas y ocupación permanente de la calle. De allí surge la necesidad de una legislación provincial que dote de mayor precisión y herramientas sancionatorias.
La propuesta oficial también incluye instancias de articulación con la Justicia y las fuerzas de seguridad, para que las intervenciones no dependan solo de la discrecionalidad de los inspectores municipales. El proyecto prevé mecanismos de actuación rápida ante denuncias y un protocolo para los casos de violencia o reiteración de conductas.
Debate sobre informalidad y seguridad urbana
El avance de una norma de este tipo abre un debate más amplio sobre la informalidad laboral y los límites de las economías de subsistencia en el espacio público. Organizaciones sociales suelen advertir que, detrás de cada cuidacoches, hay historias de desempleo y falta de ingresos estables.
En paralelo, vecinos y automovilistas reclaman que el Estado provincial garantice condiciones mínimas de seguridad al estacionar, especialmente en horarios nocturnos o en zonas céntricas. El desafío será encontrar un equilibrio entre el derecho al trabajo y la protección de la ciudadanía frente a prácticas abusivas.
La iniciativa del municipio santafesino se suma a otras experiencias registradas en ciudades como Rosario, Córdoba o Buenos Aires, donde se intentó regular o limitar la actividad de los cuidacoches mediante registros, prohibiciones en áreas específicas y sanciones económicas. El debate legislativo en Santa Fe definirá hasta dónde puede llegar la regulación y cuál será el rol de los gobiernos locales.




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