ATE Rosario endureció su postura frente a la conducción del Pami local tras el despido de la delegada Melina Gutiérrez, en un conflicto que mezcla acusaciones de persecución gremial y denuncias por recortes en la atención a jubilados.

Protesta frente a la sede de Pami Rosario
Trabajadoras y trabajadores de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) montaron una protesta frente a la sede local de Pami Rosario, en reclamo por el despido de la delegada gremial Melina Gutiérrez. Desde el sindicato sostienen que la decisión responde a una clara represalia por su actividad sindical y por las denuncias que venía realizando sobre el funcionamiento del organismo.
Según plantean en ATE, Gutiérrez había expuesto ante las autoridades un posible vaciamiento de áreas sensibles y recortes en la atención a jubilados y jubiladas, lo que generó tensión con la conducción de la obra social. El despido encendió las alarmas del gremio, que decidió llevar el conflicto a la calle con una medida de fuerza frente al edificio de Pami.
Acusaciones de vaciamiento y recorte de prestaciones
En el centro del reclamo aparece el impacto de los ajustes sobre la población mayor. Desde el sindicato señalan que en los últimos meses se profundizaron las dificultades para acceder a turnos, estudios y medicamentos, lo que se traduce en más demoras y trámites burocráticos para una franja especialmente vulnerable como son las personas jubiladas.
ATE advierte que el posible recorte de personal dentro de Pami Rosario afecta directamente la capacidad de respuesta del organismo. Menos trabajadoras y trabajadores implican, remarcan, ventanillas cerradas, menos atención presencial y más dependencia de gestiones virtuales que no todos los adultos mayores pueden resolver con facilidad.
En ese contexto, la figura de Melina Gutiérrez se volvió central. Como delegada, era una de las voces que canalizaba los reclamos internos y denunciaba falencias en el servicio. ATE interpreta su despido como un mensaje disciplinador hacia el resto del personal y un intento de silenciar las críticas internas.
Reclamo por reincorporación y garantías sindicales
El gremio estatal exige la inmediata reincorporación de Gutiérrez a su puesto y reclama que se respeten las garantías de tutela sindical previstas en la legislación laboral argentina para delegadas y delegados. También pide que se abra una instancia de diálogo formal para revisar las condiciones de atención en la obra social.
Los referentes de ATE remarcan que la situación en Pami Rosario no es aislada y se enmarca en un contexto de ajuste en organismos nacionales, con impacto directo en la prestación de servicios. Frente a ese escenario, advirtieron que podrían profundizar las medidas de fuerza si no hay respuestas concretas de la conducción del organismo.
Mientras tanto, jubilados, jubiladas y familiares que se acercan a la sede local se encuentran con un clima de tensión, entre banderas, bombos y carteles que apuntan contra la gestión actual. La preocupación de fondo es que el conflicto escale y termine repercutiendo aún más en la calidad de la atención que reciben quienes dependen de Pami para sus tratamientos y controles de salud.




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