El canalla hizo un mal partido de local ante un flojo Tigre y logró empatar en la última jugada del partido gracias a un cabezazo de Facundo Mallo.

Rosario Central empató con Tigre este lunes por la noche en el Gigante de Arroyito por la fecha 2 de la Liga Profesional. En un encuentro donde el local mostró un nivel bajo en casi todos sus jugadores, igualó 1-1 al final del partido frente al “Matador” de Victoria.
Una pretemporada mal planeada y el bajo rendimiento de algunos pilares del equipo campeón 2023, hacen de este Central una formación previsible. Desde que el fútbol es fútbol se sabe que no hay rivales fáciles, por más que las estadísticas digan otra cosa. Y este paradigma es una muestra fiel en el Rosario Central 2024.
El elenco de Miguel Ángel Russo puede hacer grandes partidos como contra Mineiro en Brasil o River en el Monumental y también malos encuentros como anoche contra Tigre.
Y así como se enumeran las falencias auriazules, también se reconoce que el visitante se encontró con un gol de otro partido. A los 14 minutos, a través de un latigazo de Gonzalo Maroni, Tigre se ponía 1-0. El conjunto de Victoria jugó más distendido, como quien no tiene mucho que perder (aunque lo tiene) y así hizo pie en el cotejo con más facilidad que Central.
De menor a mayor, en base al empuje más que a las ideas, Rosario Central tuvo varias aproximaciones que se diluían. Ya sea por la escasa generación de juego o por la firme defensa visitante.
En el segundo tiempo Tigre se metió atrás y especuló con el apuro de los canallas, que seguían sin encontrar los caminos. Algunos cambios de Russo intentaron dar más frescura pero no lo consiguieron. Cuando parecía que terminaba en derrota, un córner ejecutado por Lovera encontró la cabeza de Facundo Mallo para poner el 1-1 agónico en los últimos segundos del partido. Empate justo, por medio de la figura del local. Punto y aparte.



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