Las ventas en supermercados y centros comerciales volvieron a mostrar en marzo un fuerte retroceso, en línea con la pérdida del poder de compra de los hogares y el avance de los pagos con tarjetas y billeteras virtuales para afrontar consumos básicos.

De acuerdo al último informe del INDEC, las ventas en supermercados registraron en marzo una caída interanual de 5,1%, en un contexto marcado por la recesión y la elevada inflación. El retroceso confirma que el consumo masivo sigue siendo uno de los sectores más golpeados por el ajuste de ingresos.
El dato se suma a un desempeño negativo en otros formatos. En el primer trimestre del año, las ventas a precios constantes en supermercados acumularon una baja de 3,1%, mientras que en los autoservicios mayoristas el descenso fue de 2,6%. Este comportamiento refleja que tanto las compras del público general como las de comercios más chicos se están contrayendo.
El impacto en shoppings y centros comerciales
En los shoppings, la situación fue aún más delicada. Las ventas medidas a precios constantes sufrieron en marzo su peor derrumbe desde el inicio de 2024, profundizando una tendencia que ya se observaba desde finales del año pasado. La merma se siente con fuerza en rubros como indumentaria, calzado y productos para el hogar.
Los administradores de centros comerciales advierten que la combinación de menores ingresos reales, aumento de tarifas y suba de costos fijos impacta en la afluencia de público y en el ticket promedio. Muchos consumidores postergan compras no esenciales, priorizando alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Más tarjetas y billeteras virtuales para gastos básicos
El informe del INDEC también señala un cambio en las formas de pago. Cada vez más hogares recurren a tarjetas de crédito, tarjetas de débito y billeteras virtuales para afrontar compras corrientes en supermercados, desde alimentos hasta productos de limpieza.
Este comportamiento muestra que las familias utilizan el financiamiento y los medios electrónicos como herramienta para estirar el mes, aprovechar promociones y conseguir descuentos en caja. Sin embargo, analistas advierten que el mayor uso del crédito para consumos esenciales puede derivar en un aumento del endeudamiento de los sectores de ingresos medios y bajos.
En este contexto, el desempeño del consumo minorista se consolida como una de las principales variables a seguir en los próximos meses, tanto por su peso en la actividad económica como por su impacto directo en el humor social y en la situación de los comercios de todo el país.





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