El Banco Central de la República Argentina (BCRA) detalló en sus estados contables 2025 que, por la activación del swap gestionado por el financista Scott Bessent, se abonaron más de US$17 millones en intereses al Tesoro de Estados Unidos, un dato que hasta ahora no se había difundido de manera oficial.

De acuerdo a la información consignada en los estados contables correspondientes al ejercicio 2025, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) reconoció que por la asistencia acordada con el Tesoro de Estados Unidos vinculada al llamado swap de Scott Bessent, se pagaron intereses superiores a US$17 millones. La cifra se conoció recién ahora, a través de la documentación oficial del organismo monetario.
Hasta la publicación de estos estados contables, ni el BCRA ni el Tesoro de Estados Unidos habían precisado públicamente el monto exacto que implicó la activación del mecanismo. El dato era seguido de cerca por los analistas financieros, ya que se trata de un costo adicional dentro de la estrategia oficial para conseguir financiamiento en dólares y sostener el frente externo.
El swap asociado a Scott Bessent se inscribe en una serie de herramientas que la Argentina viene utilizando en los últimos años para reforzar sus reservas y garantizar el cumplimiento de obligaciones externas. La publicación del número de intereses abonados permite dimensionar de manera más precisa el impacto fiscal y monetario de este tipo de acuerdos.
Transparencia contable y señales al mercado
La inclusión de este dato en los estados contables del 2025 también es leída como una señal de mayor transparencia en la gestión del Banco Central. La información contable oficial funciona como referencia para inversores, consultoras y organismos internacionales que monitorean la situación financiera del país.
En ese marco, el detalle de los intereses pagados al Tesoro de Estados Unidos por el swap de Scott Bessent permite evaluar con más claridad los costos de la estrategia de endeudamiento. Para el mercado, conocer el precio de estas asistencias es clave a la hora de proyectar la sostenibilidad de la política económica y la evolución de las reservas internacionales.
Si bien el acuerdo se presentó públicamente como una herramienta de alivio financiero, el monto de intereses abonado confirma que la Argentina debe afrontar compromisos significativos en moneda dura para acceder a este tipo de líneas. Esa tensión entre la necesidad de liquidez y el costo del financiamiento sigue siendo uno de los principales desafíos de la política económica.
La revelación también reabre el debate sobre la conveniencia de recurrir a mecanismos de swap y préstamos de corto plazo para atravesar períodos de restricciones externas. Especialistas señalan que, si bien aportan oxígeno inmediato, pueden incrementar la vulnerabilidad futura si no se acompañan de un plan consistente de ordenamiento fiscal y generación de divisas genuinas.
Implicancias para la política económica argentina
Con la confirmación de que se pagaron más de US$ 17 millones en intereses por este swap, el BCRA suma un elemento más a la discusión sobre cómo administrar la deuda en moneda extranjera y la relación con los distintos acreedores. El dato llega en un contexto en el que cada movimiento del organismo monetario es seguido al detalle por el mercado cambiario.
La información oficial permite, además, comparar el costo de esta asistencia con otras fuentes de financiamiento, como organismos multilaterales o emisiones de deuda en los mercados. Esa comparación será clave para determinar qué herramientas resultan más convenientes para el país en términos de tasa de interés, plazos y condiciones.
En definitiva, la confirmación del pago de intereses por el swap articulado con Scott Bessent y el Tesoro de Estados Unidos aporta un dato concreto a una discusión que, hasta ahora, se basaba en estimaciones y trascendidos. Con los números sobre la mesa, la discusión sobre el costo real del financiamiento externo gana una nueva dimensión en la agenda económica argentina.




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