El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer en las próximas horas el dato de inflación de abril y el mercado anticipa una marcada desaceleración, aunque con subas de precios que seguirían por encima del piso del 2% mensual.

Las principales consultoras privadas coinciden en que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril habría mostrado una clara desaceleración respecto de los meses previos. Los relevamientos de mercado ubican la variación mensual entre el 2,4% y el 2,5%, luego de un primer trimestre todavía afectado por el arrastre de aumentos fuertes.
De confirmarse estos pronósticos, el dato del INDEC marcaría uno de los registros más bajos de la etapa reciente, en un contexto donde el Gobierno apuesta a consolidar un sendero de inflación mensual más cercana al 2% que a los picos de dos dígitos que marcaron el cierre de 2023.
Consultoras prevén menor presión sobre los precios
Los informes privados señalan que en abril se habría visto un freno en la dinámica de remarcaciones en varios rubros de consumo masivo. De acuerdo con esas estimaciones, la suba de precios se habría moderado tanto en alimentos y bebidas como en algunos servicios que ya habían absorbido fuertes incrementos en los meses anteriores.
El consenso de mercado coloca a la inflación de abril en torno del 2,4%-2,5%, lo que implicaría un alivio parcial para los bolsillos, aunque todavía lejos de una estabilidad plena. La atención está puesta en si este registro puede sostenerse en el tiempo y convertirse en un nuevo piso para la economía argentina.
Expectativas para los próximos meses
A pesar de la posible mejora en abril, las proyecciones privadas indican que la inflación mensual se mantendría por encima del 2% al menos hasta julio. Entre los factores que explican esta inercia se mencionan ajustes pendientes en tarifas reguladas, el impacto de variaciones del tipo de cambio y la recomposición de algunos salarios.
En este escenario, las consultoras siguen de cerca la evolución del consumo, que llega a estos meses con señales de enfriamiento. Un índice de precios en torno del 2% mensual representa una baja considerable frente a los registros de finales de 2023, pero todavía implica una inflación anualizada elevada para los estándares internacionales.
El dato oficial del INDEC será clave para recalibrar las proyecciones del resto del año y para medir el margen que tendrá la política económica en materia de tasas de interés, salarios y negociaciones paritarias. Los analistas advierten que, aun con una baja significativa en abril, el proceso de desinflación requerirá varios meses de registros similares para consolidarse.





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