El homicidio de Gustavo Rivero, un trabajador metalúrgico atacado a tiros para robarle el auto en noviembre de 2022, tuvo este martes un cierre judicial con la imposición de la pena máxima a los tres acusados.

Lautaro Benítez Porta, Matías Ismael Gutiérrez y Milton Damián Sosa fueron condenados a prisión perpetua por el asesinato de Gustavo Rivero, un trabajador metalúrgico al que balearon para robarle el Peugeot 408. El hecho ocurrió en noviembre de 2022, en la zona de Liniers y Gálvez, y conmovió al barrio por la violencia del ataque.
La sentencia se conoció al finalizar el juicio oral, desarrollado en el Centro de Justicia Penal. Para los jueces quedó acreditado que los tres imputados actuaron de manera conjunta y armada, con el objetivo de apoderarse del vehículo de la víctima, sin dudar en disparar cuando este ofreció resistencia.
Un intento de robo que terminó en crimen
De acuerdo con la acusación, Rivero fue sorprendido en la vía pública cuando circulaba con su Peugeot 408. Los asaltantes abordaron el auto y, en cuestión de segundos, el robo derivó en un ataque a tiros que le provocó heridas mortales. Los balazos recibidos por el trabajador imposibilitaron cualquier intento de asistencia eficaz.
El lugar del hecho, en la intersección de Liniers y Gálvez, se transformó en una escena marcada por el impacto entre vecinos y familiares, que desde entonces reclamaban un castigo ejemplar. El caso se incorporó a la lista de episodios de extrema violencia vinculados a robos de vehículos.
El cierre del juicio y el rol de la Justicia
Tras la producción de pruebas y testimonios, el tribunal dio por probada la responsabilidad de Benítez Porta, Gutiérrez y Sosa, y entendió que se trató de un homicidio cometido en ocasión de robo, con empleo de arma de fuego y plena coordinación entre los partícipes. Por eso impuso la pena de prisión perpetua, la más alta prevista en el Código Penal.
La resolución judicial fue seguida de cerca por allegados de la víctima, que asistieron a las audiencias y se mantuvieron presentes hasta la lectura del veredicto. El fallo busca enviar una señal frente a este tipo de delitos violentos, en un contexto de creciente preocupación social por la inseguridad urbana.
Con la condena firme en esta instancia, los tres sentenciados continuarán detenidos, mientras avanza el trámite de eventuales recursos en instancias superiores. Para la familia de Gustavo Rivero, la decisión de la Justicia representa un paso clave en la búsqueda de reparación tras el crimen que truncó la vida del trabajador.




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