Industria textil rosarina perdió más de 20 mil empleos

La industria textil y de la indumentaria de Rosario atraviesa uno de sus momentos más delicados, con miles de puestos de trabajo en riesgo y comercios que bajan la persiana ante la caída del consumo y el avance de productos importados.

Industria textil rosarina perdió más de 20 mil empleos
Industria textil rosarina perdió más de 20 mil empleos

El presidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria Rosario, Mario Gianbattistelli, describió un escenario crítico para el sector textil local. Según sus estimaciones, en Rosario se perdieron más de 20 mil empleos formales vinculados a la confección y comercialización de indumentaria.

El dirigente empresarial detalló que, desde 2023, cerraron alrededor de 300 comercios y unas 50 empresas ligadas a la cadena textil. Los cierres alcanzan tanto a pequeños talleres como a fábricas y locales de venta al público, lo que agrava el impacto social de la crisis.

La combinación de una fuerte caída de las ventas, la apertura de las importaciones y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios deja a la actividad en una situación límite. Muchos comerciantes aseguran que ya no logran cubrir los costos fijos y que venden muy por debajo de los niveles previos.

Gianbattistelli advirtió además por la competencia desleal que representan algunas plataformas internacionales que comercializan prendas a precios muy bajos, muchas veces sin las mismas obligaciones impositivas y laborales que afrontan las firmas locales.

En ese sentido, señaló que la estructura de impuestos que paga la producción nacional encarece los productos fabricados en el país y los deja en desventaja frente a la mercadería importada. Esta situación presiona aún más a las empresas rosarinas, que deben competir con prendas que llegan desde el exterior a menor costo.

La apertura de importaciones, sumada a un mercado interno debilitado, se traduce en menor actividad en talleres y fábricas, suspensiones de personal y despidos. Las cámaras del sector insisten en la necesidad de políticas específicas que protejan el empleo y la producción local sin frenar la competencia, pero evitando prácticas de dumping.

En Rosario, la caída del rubro textil no sólo afecta a quienes trabajan en fábricas y comercios, sino también a proveedores, talleres tercerizados y servicios vinculados a la actividad. Cada local que cierra implica menos circulación de dinero en los barrios y menos oportunidades laborales.

Frente a este contexto, los empresarios de la indumentaria reclaman medidas de alivio impositivo, controles más estrictos sobre las importaciones y regulaciones claras para las plataformas digitales que venden en el país. El objetivo es sostener la producción rosarina y evitar que se sigan perdiendo puestos de trabajo formales.

A la par, desde el sector señalan la importancia de impulsar el consumo de productos nacionales y de fortalecer los canales de venta locales, tanto físicos como online, para que las empresas puedan adaptarse a los nuevos hábitos de compra sin quedar fuera del mercado.

Nota relacionada

RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios