La causa por el fentanilo contaminado, en la que se investigan más de un centenar de muertes, tendrá este lunes un nuevo capítulo con la continuidad de la declaración indagatoria al empresario farmacéutico García Furfaro, acusado de contrabando agravado.

El empresario y la acusación por contrabando agravado
García Furfaro, propietario de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., enfrenta una grave acusación en el expediente judicial que investiga la circulación de fentanilo contaminado. La causa procura establecer cómo se produjo y distribuyó la sustancia que, según la investigación, estaría vinculada con 114 muertes.
El empresario está procesado por contrabando agravado, una calificación que remite a maniobras ilícitas en la importación o el manejo de sustancias controladas. La Justicia federal intenta determinar el rol preciso de las firmas vinculadas a Furfaro en la cadena de producción, logística y comercialización del fentanilo bajo sospecha.
De acuerdo con la investigación, el foco está puesto en los controles de calidad, la trazabilidad de los lotes y la documentación que respalda cada movimiento del producto. El expediente judicial analiza si se incumplieron normas sanitarias, aduaneras y de seguridad que rigen para este tipo de opioides de uso restringido.
La audiencia ante el juez Kreplak
La indagatoria se desarrolla ante el juez federal Ernesto Kreplak, quien el último jueves dispuso un cuarto intermedio para continuar este lunes con las preguntas a García Furfaro. La estrategia de dividir la audiencia busca profundizar algunos puntos técnicos del expediente y garantizar que la defensa pueda responder a cada uno de los cargos.
La declaración es una instancia clave: el imputado tiene la posibilidad de contestar o no las preguntas, presentar su versión de los hechos y ofrecer nuevos elementos de prueba. Lo que surja de esta etapa puede influir tanto en la situación procesal de Furfaro como en eventuales medidas sobre otros involucrados.
Fuentes vinculadas al caso explican que la Justicia busca reconstruir el circuito completo del fentanilo cuestionado, desde su origen hasta su llegada a los usuarios finales. La magnitud del daño producido, reflejada en la cifra de fallecimientos bajo análisis, obliga a precisar responsabilidades penales y eventuales fallas de control del sector público y privado.
Un expediente sensible para el sistema sanitario
El expediente por fentanilo contaminado se transformó en un caso testigo para el sistema sanitario y regulatorio argentino. La sustancia, utilizada en medicina como analgésico potente y en procedimientos anestésicos, está estrictamente regulada; por eso, cualquier desvío o irregularidad tiene impacto directo en la salud pública.
La continuidad de la indagatoria a García Furfaro mantiene en alerta a familiares de víctimas, autoridades sanitarias y al propio sector farmacéutico, atento a las conclusiones que pueda dejar el trabajo del juez Kreplak y de la fiscalía sobre el control de los opioides en el país.




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