Familiares y allegados se concentraron frente a los tribunales de Santa Fe bajo la consigna “Soy papá, no criminal”, para reclamar que la Justicia escuche sus casos, revise denuncias sin sustento y garantice el derecho de niñas y niños a mantener el vínculo con sus padres.

Reclamo frente al juzgado local
La jornada se realizó frente al juzgado de la ciudad de Santa Fe, donde madres, padres y otros familiares llevaron carteles y pancartas para visibilizar lo que consideran denuncias sin pruebas suficientes en el fuero de familia. Según señalaron, estas presentaciones terminan afectando el contacto cotidiano entre adultos y menores.
Con la consigna “Soy papá, no criminal”, los manifestantes remarcaron que su objetivo no es cuestionar las investigaciones cuando existen indicios concretos, sino pedir que la Justicia actúe con mayor rigor y escucha antes de imponer restricciones de contacto o medidas que alteran la vida de los chicos.
Entre los asistentes hubo familias que aseguraron atravesar procesos judiciales prolongados, con audiencias postergadas y decisiones que consideran poco fundamentadas. Plantearon que esa situación deriva en vínculos interrumpidos o muy limitados con hijos, hijas, nietos y nietas.
Pedidos de mayor escucha en la Justicia
Los participantes reclamaron que jueces, fiscales y equipos técnicos tomen en cuenta la versión de todas las partes involucradas, y que se garantice el derecho de niños y niñas a mantener lazos afectivos estables con sus referentes adultos, salvo cuando existan riesgos debidamente comprobados.
En ese marco, insistieron en la necesidad de pericias más ágiles y profundas, así como resoluciones que ponderen el impacto emocional de las medidas cautelares prolongadas. Según remarcaron, una orden restrictiva dictada sin elementos sólidos puede generar daños difíciles de revertir en el vínculo familiar.
También se escucharon críticas a la falta de tiempos claros en los procesos. Varios testimonios apuntaron a expedientes que se extienden durante años, mientras niños y adolescentes crecen alejados de figuras de referencia que antes formaban parte de su vida cotidiana.
El eje del reclamo: el vínculo entre adultos y niños
Uno de los puntos centrales de la jornada fue el pedido de respeto al vínculo entre adultos y niños. Los familiares remarcaron que, cuando no hay pruebas que sostengan una denuncia, las decisiones judiciales deben priorizar la continuidad del contacto y promover acuerdos que eviten conflictos prolongados.
En ese sentido, remarcaron la importancia de la mediación, el acompañamiento psicológico y el seguimiento de los casos por equipos interdisciplinarios, con el objetivo de reducir la confrontación y proteger el interés superior del niño, tal como lo establecen las normas vigentes.
La consigna “Soy papá, no criminal” busca instalar el debate sobre el modo en que se tramitan las denuncias que derivan en restricciones de contacto. Los organizadores adelantaron que pretenden dar continuidad a este tipo de acciones para sostener el reclamo en la ciudad de Santa Fe y en otros puntos de la provincia.





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