Un obrero de 60 años murió este jueves por la tarde tras sufrir una violenta caída mientras trabajaba sobre el techo de un galpón en la zona oeste de Rosario. El hecho encendió las alertas sobre las condiciones de seguridad en obras y tareas de desarme en estructuras elevadas.

El episodio ocurrió cerca de las 16, en un predio ubicado en Viedma al 6900, en las inmediaciones de avenida Circunvalación y bulevar Seguí, en el oeste rosarino. En ese lugar funcionó años atrás una fundición, que actualmente se encontraba en proceso de tareas de desarme y desmontaje.
De acuerdo a las primeras informaciones, el trabajador realizaba labores de retiro de la cubierta del techo del galpón cuando, por motivos que aún se investigan, se precipitó al vacío desde una altura estimada en siete metros, cayendo hacia el interior del edificio.
La caída fue tan grave que se activó de inmediato el código rojo, un protocolo de emergencia que prevé la intervención de un helicóptero sanitario para el traslado urgente de personas con heridas críticas. Sin embargo, la magnitud de las lesiones que sufrió el hombre fue tal que habría fallecido prácticamente en el acto.
Ante ese escenario, el operativo aéreo finalmente no llegó a concretarse y los equipos médicos que arribaron al lugar solo pudieron constatar el deceso del obrero. La identidad de la víctima no había sido difundida oficialmente al momento de finalizar las primeras actuaciones.
Investigación y pericias en el lugar del hecho
En el predio trabajó personal de la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó relevamientos fotográficos, mediciones y otras pericias con el objetivo de reconstruir con precisión la secuencia del accidente. La caída desde una estructura tan elevada obliga a determinar si se cumplían las normas básicas de seguridad laboral.
Los investigadores intentan establecer si el obrero contaba con arnés, línea de vida u otros dispositivos de protección, así como las condiciones del techo sobre el que se desplazaba. Un eventual desprendimiento de chapas o el deterioro de la estructura forman parte de las hipótesis que se analizan.
Compañeros de trabajo de la víctima permanecieron en el lugar, visiblemente conmocionados, mientras avanzaban las tareas periciales. Algunos de ellos fueron entrevistados por los agentes para aportar datos sobre cómo se desarrollaba la faena en el momento de la caída.
Al cierre de la jornada, no se habían presentado familiares del fallecido en el predio. La notificación oficial a su entorno cercano quedó a cargo de las autoridades competentes, en el marco del procedimiento habitual en este tipo de hechos.
Seguridad laboral y antecedentes en estructuras industriales
La muerte del obrero vuelve a poner en discusión las condiciones de seguridad en tareas realizadas en viejas estructuras industriales, muchas veces deterioradas por el paso del tiempo o por falta de mantenimiento. Los trabajos en altura son considerados de alto riesgo y requieren equipamiento específico y supervisión permanente.
En galpones que funcionaron como fábricas o fundiciones, el proceso de desarme de techos, chapas y vigas suele realizarse en varios días, con movimientos constantes de materiales pesados y desplazamiento de personas en zonas inestables. Cada paso debe estar planificado para minimizar la posibilidad de accidentes.
Ahora será la investigación judicial, apoyada en los informes técnicos de la PDI, la que deberá determinar si se configuró un accidente laboral dentro de los parámetros previstos o si existieron falencias en las medidas de prevención que puedan derivar en responsabilidades penales o administrativas.




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