El Gobierno nacional informó que las cuentas públicas cerraron marzo con un importante superávit fiscal primario, resultado directamente vinculado al profundo ajuste del gasto instrumentado en los primeros meses del año.

El ministro de Economía Luis Caputo detalló que en marzo se registró un superávit fiscal primario de $930.284 millones, una cifra récord. El dato se conoció luego del acuerdo técnico alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para la segunda revisión del programa vigente.
Según la información oficial, el resultado primario positivo estuvo impulsado por un nuevo recorte del gasto público, en línea con la estrategia de la administración de Javier Milei de llevar las cuentas del Estado al equilibrio. El Gobierno remarcó que se trata de uno de los mejores registros para un mes de marzo en las últimas décadas.
Un primer trimestre con saldo favorable
Caputo informó además que, al cierre del primer trimestre del año, el saldo fiscal primario acumulado alcanzó el 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI). De esta manera, el Gobierno busca mostrarle al FMI y a los mercados que el plan de ajuste y ordenamiento de las cuentas públicas se está cumpliendo.
El superávit primario se calcula como la diferencia entre los ingresos y los gastos del Estado antes del pago de intereses de la deuda. En este contexto, la mejora de marzo estuvo asociada principalmente a la reducción de partidas de gasto y a la moderación de las transferencias a distintos sectores.
En paralelo, los ingresos tributarios se vieron favorecidos por la inflación todavía elevada y por algunos impuestos que reaccionan de manera más rápida a la suba de precios, lo que contribuyó a mejorar la recaudación en términos nominales.
Señales al FMI y a los mercados
El anuncio se dio inmediatamente después de que el equipo económico cerrara con el FMI la segunda revisión técnica del programa. Con estos números, el Gobierno busca consolidar el respaldo del organismo y avanzar en el calendario de desembolsos previstos para los próximos meses.
En el Palacio de Hacienda remarcan que sostener el superávit fiscal es clave para reducir la necesidad de financiamiento, contener la emisión monetaria y contribuir a la desaceleración de la inflación. Al mismo tiempo, reconocen que el ajuste del gasto tiene impacto directo en la actividad económica y en los ingresos de la población.
La estrategia oficial combina la reducción del déficit con un programa de desregulación y apertura de la economía. Desde el Gobierno señalan que el objetivo de fondo es encaminar a la Argentina hacia un esquema de equilibrio fiscal permanente y mejorar las condiciones para la inversión privada.
Desafíos para sostener el ajuste
Analistas económicos advierten que el gran interrogante es si el Gobierno podrá sostener este nivel de superávit a lo largo del año, en un contexto de recesión, caída del consumo y tensiones sociales por la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
En ese marco, el resultado de marzo aparece como una señal fuerte hacia afuera, pero al mismo tiempo abre el debate interno sobre los límites políticos y sociales del ajuste. El propio oficialismo admite que el camino será complejo, aunque insiste en que considera indispensable mantener la disciplina fiscal.




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