La cápsula Orión completará este viernes su trayectoria de retorno con un descenso controlado sobre el océano Pacífico tras ejecutar maniobras de precisión para atravesar la atmósfera terrestre a velocidades extremas antes de su rescate final.

La misión Artemis II culmina este viernes con el retorno triunfal de la cápsula Orión a la superficie terrestre. Los especialistas de la NASA ajustaron la trayectoria final mediante el encendido estratégico de los propulsores durante la noche del jueves. Por consiguiente, los ingenieros prevén que el amerizaje ocurra puntualmente a las 21.07 hora de Argentina frente a las costas de California.
La fase de reingreso atmosférico
El módulo de servicio se desprenderá de la estructura principal veinte minutos antes de tomar contacto con las capas superiores de la atmósfera. Posteriormente, la nave ejecutará una maniobra de balanceo para garantizar un descenso seguro y controlado sobre el océano Pacífico. Debido al calor extremo y la formación de plasma, los astronautas perderán contacto radial con el centro de control durante seis minutos críticos.
Orión alcanzará una velocidad máxima superior a los 3800 kilómetros por hora justo antes de iniciar la fricción atmosférica más intensa. No obstante, el sistema informático de a bordo mantendrá el rumbo prefijado de manera autónoma durante este periodo de oscuridad comunicacional. Este proceso resulta fundamental para asegurar que la tripulación ingrese por el corredor de vuelo establecido previamente por los científicos.
Descenso y recuperación final
La secuencia de despliegue de los paracaídas comenzará a los veintidós mil pies de altura para frenar bruscamente la caída de la cápsula. Seguidamente, tres paracaídas principales se abrirán a los seis mil pies para permitir un impacto suave sobre las aguas de San Diego. Tras el contacto con el mar, los equipos de rescate iniciarán el protocolo de extracción de los cuatro tripulantes del habitáculo.
Un helicóptero trasladará rápidamente a los astronautas hacia el buque USS John P. Murtha para realizar las evaluaciones médicas correspondientes. De este modo, los expertos verificarán el estado de salud físico tras completar este histórico viaje de circunnavegación lunar. En conclusión, la misión finalizará formalmente cuando los viajeros aterricen en el Centro Espacial Johnson ubicado en Houston para su descanso.




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