Crimen en una despensa: chofer y ex convicto bajo sospecha

La Justicia investiga el violento homicidio de un comerciante en su propia despensa y el rol que habrían tenido un chofer de aplicaciones y un ex convicto, ambos oriundos de Villa Gobernador Gálvez, señalados como partícipes clave del ataque.

Crimen en una despensa: chofer y ex convicto bajo sospecha
Crimen en una despensa: chofer y ex convicto bajo sospecha

De acuerdo a la pesquisa fiscal, el crimen tuvo lugar en la despensa de Oscar Sarria, ubicada en Machaín al 1800. Hasta allí habrían llegado al menos dos tiradores a bordo de un auto conducido por un chofer de aplicaciones, señalado como quien los trasladó hasta el local y los aguardó para facilitar la huida inmediata tras los disparos.

Los investigadores sostienen que, además de los dos imputados, habría participado un tercer hombre cuya identidad aún no fue establecida. No se descarta que haya actuado como tirador o apoyo logístico en la fuga, por lo que continúa siendo buscado mientras se analizan cámaras y registros.

Por el momento, no está claro si los sospechosos conocían previamente a Sarria ni cuál habría sido el móvil concreto del ataque. La hipótesis de un ajuste de cuentas o un intento de intimidación se mantiene bajo análisis, aunque la Fiscalía evita por ahora confirmar una línea única.

Un dato central de la causa fue la identificación del vehículo utilizado. Según fuentes del caso, el auto fue detectado mediante el sistema Lince, una herramienta que permite el reconocimiento y seguimiento de patentes a partir de cámaras ubicadas en distintos puntos del Gran Rosario.

A partir de esos registros, los investigadores pudieron reconstruir el recorrido del coche antes y después del crimen, lo que reforzó la sospecha sobre el rol del chofer como partícipe necesario al acercar y retirar a los atacantes de la escena.

Otro elemento clave fue el hallazgo de una huella dactilar que permitió vincular la escena con un ex convicto que había estado preso tiempo atrás por un robo. Esa coincidencia biométrica lo ubicó dentro del expediente como uno de los principales sospechosos en el ataque contra Sarria.

Más allá de los avances en la identificación de los presuntos involucrados, los investigadores admiten que todavía no hay un móvil claro para explicar el asesinato del comerciante. No se descarta ninguna hipótesis y se analizan elementos que permitan determinar si se trató de una venganza, un conflicto previo o un hecho vinculado a otras actividades delictivas en la zona.

Mientras tanto, la causa avanza con medidas de prueba, declaraciones y análisis de cámaras de seguridad del barrio. El objetivo de la Fiscalía es consolidar la acusación contra el chofer y el ex convicto, identificar al tercer participante y establecer con precisión cómo se planificó y ejecutó el ataque.

El caso genera fuerte preocupación entre comerciantes y vecinos, que reclaman mayor presencia policial y herramientas de prevención ante hechos violentos que impactan de lleno en la vida cotidiana de los barrios.

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