La familia del adolescente de 13 años baleado en el barrio San Cristóbal sigue de cerca su evolución en un sanatorio de la ciudad de Santa Fe. Su tía habló públicamente y detalló cómo transita la internación el chico, qué dijeron los médicos y cómo vive el entorno el impacto del ataque.

El adolescente fue trasladado de urgencia desde San Cristóbal a la capital provincial, donde continúa internado bajo estricto seguimiento médico. Según relató su tía, la familia permanece en el hospital, turnándose para acompañarlo y seguir de cerca cada parte oficial de los profesionales de la salud.
La mujer contó que el chico se mantiene estable dentro de un cuadro delicado y que los médicos son cautelosos al hablar de plazos. “Nos piden paciencia, que esperemos cómo responde a las próximas horas”, explicó, al describir el clima de incertidumbre que se vive puertas adentro del centro de salud.
En su testimonio, la tía repasó el momento del ataque y la angustia que generó en toda la familia. Recordó el impacto inicial, la desesperación por conseguir una ambulancia y el operativo para derivarlo de inmediato a Santa Fe. “Todo fue muy rápido, apenas supimos lo que había pasado salimos corriendo al hospital”, relató.
La voz de la familia y la espera en el hospital
La mujer describió también cómo se organiza el entorno cercano del adolescente durante la internación. Entre familiares y allegados se dividen las horas en la sala de espera y se apoyan mutuamente frente a la situación. “Tratamos de mantenernos fuertes por él”, dijo, al remarcar que el chico sabe que no está solo.
Además, señaló que el caso generó una gran conmoción en San Cristóbal. Vecinos, compañeros de escuela y docentes siguen de cerca las novedades sobre su salud y se comunicaron con la familia para ofrecer ayuda. La tía valoró esos gestos y agradeció las cadenas de mensajes y oraciones que se multiplican en la ciudad.
En paralelo, la familia se mantiene atenta a las novedades de la investigación sobre el ataque. Aunque la prioridad pasa por la recuperación del chico, recalcan la necesidad de que se esclarezca lo sucedido y se avance en las responsabilidades para evitar nuevos hechos de violencia que afecten a menores.
Mientras tanto, los médicos continúan evaluando la evolución del adolescente día a día. Cada parte marca pequeños avances y define los pasos a seguir en el tratamiento. La familia insiste en que lo más importante es que pueda salir adelante y retomar, cuando el cuadro lo permita, su vida cotidiana en San Cristóbal.





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