Enzo Fernández volvió a destacarse con la camiseta de la selección argentina: el mediocampista fue clave para abrir el marcador y liderar el juego, en una noche donde también se lució el joven Nico Paz con un golazo de tiro libre.

El rendimiento de Enzo Fernández fue uno de los puntos más altos del equipo argentino. Desde el arranque se mostró participativo, pidió la pelota y se hizo cargo de la conducción en el mediocampo. Su capacidad para ocupar espacios y conectar con los delanteros le dio claridad a cada avance.
La acción más destacada del volante llegó con la apertura del marcador. Fernández apareció en posición ofensiva, definió con calidad y puso en ventaja a la selección. El gol terminó de coronar una actuación sólida, en la que combinó recuperación, precisión en los pases y llegada al área rival.
Además de su aporte ofensivo, Enzo contribuyó en la presión alta y en la salida limpia desde el fondo. Cada vez que el equipo necesitó una pausa o un cambio de ritmo, el mediocampista respondió con criterio, mostrando por qué se consolidó como una pieza clave en el esquema del entrenador.
El aporte de Nico Paz y el peso de la pelota parada
Otro de los destacados de la jornada fue Nico Paz, quien aprovechó su oportunidad y dejó una imagen muy positiva. El juvenil, que viene ganando minutos en la selección, se animó a pedir la pelota parada y respondió con un gol de tiro libre que amplió la diferencia en el marcador.
El remate de Paz combinó potencia y precisión, superando la barrera y dejando sin reacción al arquero rival. Más allá del gol, se lo vio activo entre líneas, ofreciéndose como descarga y aportando frescura en tres cuartos de cancha. Su participación refuerza la idea de una renovación gradual, con jóvenes que se adaptan al ritmo de la selección mayor.
La pelota parada volvió a ser un recurso importante para Argentina. Entre tiros libres, córners y centros cruzados, el equipo generó varias situaciones claras, apoyado en la buena pegada de sus mediocampistas y la presencia de los defensores en el área contraria. El gol de Paz fue la mejor muestra de esa fortaleza.
Balance y proyección para los próximos compromisos
Más allá de los goles, el cuerpo técnico valoró el funcionamiento colectivo y el desempeño individual de figuras como Enzo Fernández y Nico Paz. El mediocampo se mostró equilibrado, con buena circulación de pelota y variantes para atacar tanto por adentro como por afuera.
El partido dejó señales positivas de cara a los próximos desafíos del calendario. Con Fernández consolidado como referencia en la mitad de la cancha y Paz sumando minutos con soltura, la selección gana alternativas para enfrentar futuros compromisos, en un contexto donde la competencia interna por un lugar entre los titulares es cada vez más exigente.
El rendimiento de este tipo de amistosos y partidos de preparación sirve para ajustar detalles tácticos y probar nombres. En ese marco, actuaciones como las de Enzo y Nico resultan determinantes para el armado de la lista en las próximas convocatorias, reforzando la idea de un plantel amplio y competitivo.





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