Vecinos de la zona sur de Rosario denunciaron nuevos hechos de vandalismo contra la vecinal Domingo Matheu y el jardín maternal que funciona en el mismo edificio, en un episodio que volvió a encender las alarmas por la convivencia en el barrio.

El episodio ocurrió luego de la intensa lluvia del martes, cuando un grupo de adolescentes arrojó barro contra las paredes del edificio y provocó roturas en varias macetas ubicadas en el frente. Los hechos generaron indignación entre quienes sostienen, día a día, las actividades sociales y educativas que se desarrollan en el lugar.
La directora del jardín maternal, identificada como Sandra, expresó su profunda angustia por la reiteración de este tipo de ataques. La institución, ubicada en la zona sur de Rosario, cumple un rol clave en el cuidado y acompañamiento de niños y niñas del barrio, por lo que cada daño material también implica un golpe simbólico a la tarea comunitaria.
Reclamo de compromiso familiar y del barrio
Según relató Sandra, no se trata de un hecho aislado, sino de una serie de agresiones que se vienen repitiendo con el tiempo. Frente a esta situación, la directora pidió mayor compromiso de las familias para acompañar a los chicos y marcar límites claros sobre el cuidado de los espacios comunes.
En sus palabras, lo que más duele no es solo el costo de reparar los destrozos, sino la sensación de desamparo ante ataques que provienen de jóvenes del mismo entorno al que la vecinal y el jardín maternal buscan contener. “Es triste”, resumió, al describir el impacto emocional que estos hechos generan en el equipo que trabaja allí.
Las cámaras de seguridad, clave para identificar a los agresores
Ante la reiteración de daños, las cámaras de seguridad del barrio aparecen como una herramienta central para intentar identificar a los responsables. Vecinos y autoridades de la vecinal confían en que las imágenes registradas permitan avanzar en el reconocimiento de los adolescentes involucrados y, eventualmente, en alguna instancia de reparación.
En el barrio insisten en que no se busca criminalizar a los jóvenes, sino abrir un canal de diálogo que evite nuevos hechos de vandalismo y ponga en valor el trabajo que se desarrolla en la vecinal Domingo Matheu y en el jardín maternal. El reclamo principal apunta a que la comunidad tome conciencia y proteja estos espacios que, en muchos casos, son el único soporte institucional cercano para numerosas familias.
Mientras se analizan las grabaciones y se evalúan medidas para reforzar la seguridad, quienes sostienen la actividad cotidiana en el edificio vuelven a organizar tareas de limpieza y reparación, con la expectativa de que este tipo de hechos no se repita.




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