Un agente de la Policía de Santa Fe llega a juicio oral acusado de intentar asesinar de dos disparos en la cabeza a un hombre con el que compartía un auto en barrio La Carne. La víctima sobrevivió, pero perdió la visión y ahora es un testigo clave en el proceso.

El hecho investigado en barrio La Carne
El acusado es el policía Omar “Pitu” García, quien enfrenta un juicio por intento de homicidio por el ataque contra Emanuel Celis. El hecho ocurrió el 3 de mayo de 2022 en la intersección de Buenos Aires y Alzugaray, en barrio La Carne, en la zona sur de Rosario.
De acuerdo a la acusación fiscal, tanto García como Celis iban dentro de un Chevrolet Corsa cuando apareció otro vehículo desde el cual se efectuaron disparos contra el auto. En medio de esa secuencia, el policía habría girado el arma hacia su acompañante y le habría disparado dos veces en la cabeza.
Los proyectiles impactaron en la zona craneal de Celis, que logró sobrevivir pero sufrió lesiones gravísimas. Como consecuencia directa de los disparos, perdió la visión, lo que se considera una secuelas permanente e incapacitante. Esa circunstancia agrava la calificación penal que enfrenta el agente.
La acusación y el rol de la víctima en el juicio
La Fiscalía sostiene que García actuó con intención de matar y que aprovechó la situación de vulnerabilidad de Celis dentro del vehículo. En ese marco, pidieron que sea condenado por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de integrante de una fuerza de seguridad.
La víctima no solo sobrevivió al ataque, sino que además declaró ante la Justicia, aportando su versión de lo ocurrido y detalles clave sobre el momento en que recibió los disparos. Su testimonio se considera central para reconstruir la secuencia dentro del Chevrolet Corsa y determinar la responsabilidad del imputado.
La acusación remarca que el hecho se produjo en la vía pública y en un barrio densamente poblado de Rosario, lo que incrementó el riesgo para terceras personas. También pone el foco en el uso del arma reglamentaria por parte de un funcionario policial en un contexto ajeno a su actividad de servicio.
Uso del arma policial y expectativa de pena
Los investigadores subrayan que García, en su rol de agente de seguridad, tenía la obligación de proteger la vida y no de ponerla en peligro. Para la parte acusadora, el hecho constituye una grave violación a los deberes del cargo y erosiona la confianza en las instituciones encargadas de la seguridad pública.
En el juicio se espera la declaración de testigos que estaban en la zona de Buenos Aires y Alzugaray al momento del ataque, así como peritos balísticos y médicos que analizaron las lesiones sufridas por Celis y las características de los disparos.
La defensa del policía buscará relativizar la acusación y podría plantear que actuó en un contexto de confusión por los tiros que provenían del otro vehículo. Sin embargo, para la Fiscalía los dos disparos dirigidos a la cabeza de la víctima dentro del auto muestran un claro propósito homicida.
El veredicto del tribunal definirá no solo la situación de García, sino también enviará una señal sobre cómo la Justicia santafesina evalúa los casos en los que integrantes de fuerzas de seguridad aparecen como protagonistas de hechos de violencia extrema.





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