Ricardo Montaner se sumó a una campaña solidaria que busca transformar la experiencia de las niñas y los niños que atraviesan tratamientos oncológicos, apostando al juego como herramienta para aliviar el impacto de la quimioterapia en pacientes pediátricos y sus familias.

“La quimio jugando se pasa volando”: una consigna que busca alivio
Bajo el lema “La quimio jugando se pasa volando”, el artista y la ConCora Foundation impulsan acciones destinadas a acompañar a pacientes pediátricos durante las sesiones de quimioterapia. La propuesta apunta a hacer más llevadero un momento cargado de miedo, incertidumbre y cansancio, tanto para las chicas y los chicos como para sus familias.
La iniciativa pone el foco en el derecho al juego aún en contextos de enfermedad. A través de juguetes, juegos interactivos, música y actividades lúdicas, se busca generar un entorno más amable dentro de los servicios de oncología pediátrica, donde muchas veces predominan la espera, el silencio y la tensión.
Montaner aporta su visibilidad pública para amplificar el alcance de la campaña y reforzar el llamado a la solidaridad. La participación del cantante se orienta a convocar donaciones, voluntariado y apoyo institucional para sostener y expandir estas propuestas en distintos centros de salud.
Acompañar a las familias durante el tratamiento oncológico
El trabajo de ConCora Foundation se centra no solo en las niñas y los niños que atraviesan un tratamiento contra el cáncer, sino también en el entorno familiar. Las internaciones prolongadas, los estudios constantes y los cambios de rutina generan un fuerte impacto emocional en madres, padres y cuidadores.
En ese contexto, las actividades lúdicas funcionan como un puente: ayudan a aliviar la ansiedad, fortalecen el vínculo entre pacientes y equipos de salud y permiten que las familias se involucren activamente en una experiencia menos traumática para los chicos.
La campaña también busca visibilizar la importancia de que los hospitales cuenten con espacios preparados para el juego, materiales adecuados y personal especializado en acompañamiento psicosocial, especialmente en los servicios de oncología infantil.
Desde la organización remarcan que cada aporte, por mínimo que parezca, puede traducirse en un momento de alivio en medio del tratamiento: un juego nuevo en la sala, una actividad grupal o una jornada especial pensada para que los chicos se desconecten por un rato de la enfermedad.
Cómo sumar apoyo a este tipo de iniciativas
Campañas como “La quimio jugando se pasa volando” apuntan a consolidar una red solidaria que incluya a artistas, organizaciones sociales, empresas y comunidad en general. El objetivo es garantizar que más niñas y niños tengan acceso a un acompañamiento integral mientras reciben quimioterapia.
Además de las donaciones económicas y de juguetes, se alienta a difundir el mensaje en redes sociales y en ámbitos comunitarios, para que el tema forme parte de la agenda pública y se consoliden políticas de salud que contemplen la dimensión emocional del tratamiento oncológico pediátrico.
El compromiso de figuras como Ricardo Montaner refuerza la visibilidad de estas causas y contribuye a que más familias conozcan los recursos disponibles para atravesar un proceso complejo, en el que el juego puede convertirse en una herramienta clave para sostener la esperanza.




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