El Senado de Santa Fe se prepara para tratar un proyecto que busca prohibir la actividad de los cuidacoches y limpiavidrios en toda la provincia, con el compromiso de ofrecer alternativas laborales formales para quienes hoy dependen de esa tarea en la vía pública.

Este jueves, la Cámara de Senadores de Santa Fe discutirá una iniciativa impulsada por el senador rosarino Ciro Seisas, quien plantea la prohibición del cuidado de coches y la limpieza de vidrios en todo el territorio provincial. El proyecto apunta a desactivar una práctica extendida en ciudades como Rosario y Santa Fe, muchas veces asociada a situaciones de informalidad, conflicto con conductores y sensación de inseguridad.
La propuesta no solo prevé sanciones para quienes ejerzan esta actividad en la vía pública, sino que también contempla mecanismos de acompañamiento e inserción laboral para las personas que hoy dependen de estos ingresos. La idea es que puedan acceder a programas de capacitación, empleo registrado u otras alternativas de sustento que no impliquen la ocupación del espacio público.
En el marco de la discusión, Seisas cuestionó que se haya naturalizado la figura del cuidacoches como única salida económica para muchas personas. “Hay una idea instalada de que no se puede hacer nada, ¿es natural que una persona tenga que tener la ley de la selva en la mano para sobrevivir?”, planteó, al pedir el acompañamiento de sus pares para que la norma avance hacia la Cámara de Diputados.
Un fenómeno extendido en las grandes ciudades
El debate en Santa Fe se da en un contexto en el que la figura del cuidacoches genera posiciones encontradas. Para algunos conductores, se trata de un servicio informal que ocupa un vacío del Estado. Para otros, implica situaciones de presión, cobros compulsivos y tensión cotidiana, especialmente en zonas céntricas y de alta circulación.
En Rosario, el tema viene siendo discutido desde hace años por organizaciones vecinales, autoridades municipales y fuerzas de seguridad. La preocupación se vincula tanto al uso del espacio público como a episodios de violencia vinculados a disputas por el territorio entre grupos que reclaman el control de determinadas cuadras para cobrar a los automovilistas.
En ese marco, el proyecto de Seisas busca dar una respuesta de alcance provincial, con una regulación clara y acompañada por dispositivos sociales. La discusión en el Senado también pondrá sobre la mesa el rol de los municipios y comunas en el control del espacio público y la inclusión social de los sectores más vulnerables.
Qué puede pasar después del debate
Si el proyecto obtiene media sanción en el Senado, deberá pasar a la Cámara de Diputados de Santa Fe para su tratamiento definitivo. Allí se espera un nuevo debate sobre el alcance de las sanciones, la articulación con los programas sociales vigentes y el papel de la provincia en la generación de oportunidades laborales alternativas.
Mientras tanto, los municipios seguirán siendo la primera línea de intervención frente a los reclamos de vecinos y automovilistas. La discusión legislativa puede marcar un cambio de etapa en la forma en que Santa Fe aborda un fenómeno que combina pobreza, informalidad y conflicto urbano, y que interpela tanto a la política social como a las estrategias de seguridad.



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