El intendente Pablo Javkin presentó en Rosario el programa Mil + 65, una iniciativa que busca reforzar la presencia del Estado en dos etapas decisivas de la vida: la primera infancia y la vejez, con eje en el seguimiento cercano y el cuidado de los vínculos.

Imagen: Rosario3
La propuesta apunta a que ningún bebé nazca sin registro municipal de seguimiento y que ninguna persona mayor de 65 años quede aislada, sin acompañamiento social. El objetivo es anticiparse a los problemas y sostener una red de cuidado que complemente el trabajo de salud y desarrollo social.
Cómo funcionará el nuevo programa Mil + 65
Según explicaron desde el Palacio de los Leones, Mil + 65 se estructura en dos grandes líneas. Por un lado, el seguimiento de los bebés desde el nacimiento, con visitas, controles y derivaciones coordinadas con el sistema de salud municipal. Por otro, un esquema de acompañamiento integral a los adultos mayores que viven solos o en situación de vulnerabilidad.
En el caso de la primera infancia, el municipio buscará articular centros de salud, jardines y equipos territoriales para tener información actualizada sobre controles médicos, esquema de vacunación, nutrición y acceso a espacios educativos y recreativos. La idea oficial es que los equipos lleguen antes de que surjan crisis graves.
Para las personas de más de 65 años, el programa se propone combatir la soledad y el aislamiento, problemas que se profundizaron tras la pandemia. Se prevén llamados periódicos, visitas domiciliarias y dispositivos comunitarios que permitan detectar señales de alerta en salud física y mental.
Primera infancia y vejez, en el centro de la agenda local
Javkin viene insistiendo en la necesidad de priorizar la primera infancia como política estratégica. Diversos estudios nacionales señalan que los primeros años de vida son claves para el desarrollo cognitivo y emocional, y que la presencia del Estado puede reducir brechas de desigualdad a largo plazo.
En paralelo, Rosario muestra un progresivo envejecimiento de su población, en línea con lo que ocurre en todo el país. La Organización Mundial de la Salud recomienda que las ciudades avancen hacia modelos de “ciudades amigables” con las personas mayores, con servicios de cercanía, transporte accesible y redes de apoyo.
En ese marco, Mil + 65 busca fortalecer la coordinación entre áreas municipales, organizaciones sociales y centros de día. Se prevé trabajar sobre tres ejes: salud, participación comunitaria y acceso a derechos, con foco en barrios donde se registran mayores niveles de vulnerabilidad social.
El desafío de llegar a los hogares
Uno de los principales desafíos será que la iniciativa tenga presencia efectiva en los territorios. Para eso, el municipio buscará apoyarse en su red de distritos, centros de salud y organizaciones barriales. La clave, admiten en la gestión, será generar confianza y evitar que los dispositivos queden sólo en el plano institucional.
Entre las acciones previstas se incluyen talleres para familias cuidadoras, espacios de encuentro para personas mayores, acompañamiento en trámites y derivaciones a programas provinciales y nacionales. También se estudia incorporar herramientas digitales para mejorar el registro de casos y facilitar el seguimiento.
Con Mil + 65, el municipio busca consolidar una política de cuidado que abarque todo el ciclo de vida, con énfasis en quienes más necesitan apoyo estatal. El despliegue concreto del programa en los barrios rosarinos será clave para medir su impacto en los próximos meses.



Comentarios