Santa Fe endurece controles a choferes de apps no registrados

El municipio de la ciudad de Santa Fe dio un paso clave en la regulación de las apps de viajes, pero la respuesta de los choferes fue mínima y ya se anticipan controles más duros en la calle.

Con menos de cuarenta choferes de aplicaciones de traslado inscriptos en el registro oficial, la ciudad de Santa Fe se enfrenta a un escenario incómodo: la mayoría de los autos que operan en plataformas siguen fuera de la normativa local. La pregunta que se abre ahora es hasta dónde llegará el Ejecutivo con las sanciones, incluyendo la posibilidad de retener vehículos considerados ilegales.

Un registro con baja adhesión pese a los requisitos simples

Desde el municipio remarcan que el trámite para regularizarse es sencillo: presentar documentación del vehículo, licencia de conducir vigente, libre multa y un comprobante de vinculación con la app. Sin embargo, la convocatoria apenas superó unas pocas decenas de inscriptos, un número ínfimo frente a la cantidad de autos que circulan diariamente bajo estas plataformas.

Entre los motivos que explican la escasa adhesión, funcionarios locales mencionan la desconfianza hacia el Estado, el temor a mayores costos impositivos y la posibilidad de quedar identificados para futuros controles. Del otro lado, choferes consultados señalan la inestabilidad de los ingresos y reclaman reglas claras también para las empresas que manejan las aplicaciones.

Más controles, multas y posibles secuestros de autos

En el Palacio Municipal aseguran que la etapa de difusión e inscripción no será eterna. Se vienen operativos más frecuentes en distintos puntos de la ciudad, con controles conjuntos de tránsito e inspección general. El objetivo es verificar papeles, seguros, habilitaciones y, especialmente, si el vehículo está inscripto en el registro oficial de apps.

Cuando se detecten irregularidades, las sanciones irán desde multas económicas hasta la posible retención del automóvil, medida que el municipio ya utiliza frente a remises y taxis fuera de norma. La idea oficial es equiparar criterios para que no haya competencia desleal entre servicios legales y quienes operan por fuera del sistema.

Un debate abierto entre regulación, trabajo y seguridad

El crecimiento de las aplicaciones en Santa Fe, como en otras ciudades del país, reabrió la discusión sobre el modelo de transporte urbano. Organizaciones de taxistas y remiseros reclaman al Estado controles firmes sobre los vehículos que trabajan con apps, mientras que los choferes de plataformas piden que la regulación contemple sus condiciones laborales y la realidad económica.

Entre los puntos en debate aparecen temas sensibles: el encuadre como trabajadores independientes o en relación de dependencia, el impacto en el sistema de taxis y remises tradicionales y el rol de las empresas tecnológicas, que fijan tarifas y comisiones sin una mesa de negociación local.

En este contexto, especialistas en movilidad urbana remarcan que una regulación efectiva debe apuntar a tres ejes: seguridad vial (controles técnicos y seguros al día), protección de usuarios (identificación clara del chofer y canales de reclamo) y condiciones laborales mínimas para quienes manejan. Santa Fe comienza a transitar ese camino, aunque con un primer dato contundente: la mayoría de los choferes, por ahora, elige seguir en la informalidad.

El desafío para el municipio será sostener la firmeza en los controles sin desatender una realidad social atravesada por la necesidad de generar ingresos rápidos, en un mercado laboral cada vez más fragmentado.

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