En la costa sur de Santa Cruz, un parque nacional poco difundido gana terreno entre los viajeros que buscan naturaleza en estado puro, fauna única y tranquilidad frente al mar.

El Parque Nacional Monte León, ubicado sobre la Ruta Nacional 3 entre Comandante Luis Piedra Buena y Puerto Santa Cruz, es uno de los rincones menos conocidos de la Patagonia argentina. En sus 62 mil hectáreas, la estepa se despliega hasta cortarse en dramáticos acantilados que caen directo sobre el mar.
Creado en 2004, fue el primer parque nacional marino–costero del país. Protege playas extensas, islas, cordones de acantilados y mesetas que sirven de refugio a una notable diversidad de fauna: pingüinos de Magallanes, lobos marinos, cormoranes, guanacos y choiques, entre otras especies típicas del sur.
Según datos de la Administración de Parques Nacionales, desde 2019 las visitas a Monte León crecieron casi un 290%, impulsadas por el auge del turismo de naturaleza y la búsqueda de destinos más tranquilos que los clásicos del circuito patagónico.
Experiencias para caminantes y amantes de la fauna
Monte León ofrece senderos de baja y media dificultad que permiten acercarse a sus principales atractivos. Uno de los más buscados es el camino que conduce a la pingüinera, una colonia que llega a reunir decenas de miles de ejemplares entre septiembre y abril.
También se destaca la vista al icónico Monte León, un promontorio rocoso que se interna en el mar y da nombre al parque. Desde la parte alta, el paisaje combina estepa, mar abierto y, en días despejados, un horizonte infinito que justifica la cámara de fotos en mano.
Para quienes buscan observación de aves, el área protegida es ideal: se registran más de 60 especies, entre ellas gaviotines, ostreros, cormoranes y diversas aves migratorias que utilizan la costa como sitio de descanso durante sus largos viajes.
La carrera que impulsa el turismo y bate récords
En los últimos años, una carrera de trail running que atraviesa sectores de la estepa y bordea los acantilados se consolidó como uno de los eventos deportivos más singulares de la región. El circuito combina tramos junto al mar, huellas de ripio y senderos entre arbustos bajos, en un entorno prácticamente sin urbanización.
La competencia, organizada en coordinación con Parques Nacionales y autoridades locales, llegó a registrar récords de participantes en sus últimas ediciones, con corredores de distintas provincias y también del exterior. El impacto se ve en la ocupación hotelera de las localidades cercanas y en el movimiento de agencias y prestadores turísticos.
Desde el sector turístico de Santa Cruz señalan que este tipo de eventos funciona como una vidriera para un área protegida que aún no integra el mapa masivo de la Patagonia, pero que se posiciona como alternativa a los destinos tradicionales como El Calafate o Ushuaia.
Cómo llegar y cuándo visitarlo
El acceso principal a Monte León se encuentra a unos 210 kilómetros al norte de Río Gallegos. La forma más habitual de llegar es por la Ruta Nacional 3, en vehículo particular o en servicios de micros de larga distancia que conectan las localidades de la costa santacruceña.
La temporada recomendada va de noviembre a marzo, con días más largos, mejores temperaturas y mayor presencia de fauna en la costa. En invierno, el clima patagónico puede ser severo, con vientos intensos y temperaturas muy bajas, por lo que se aconseja consultar el estado de los caminos antes de ingresar.
Como en todo parque nacional, rigen normas estrictas para proteger el ambiente: no se puede circular fuera de los senderos habilitados, está prohibido alimentar a los animales y se recomienda llevarse todos los residuos. La idea es que los visitantes disfruten del paisaje, pero que la huella humana sea la mínima posible.
Con su mezcla de estepa, mar y vida silvestre, Monte León se afianza paso a paso como un destino emergente en la Patagonia, ideal para quienes buscan desconexión, deporte y contacto directo con una naturaleza todavía poco alterada.



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