Los controladores aéreos anunciaron nuevas jornadas de paro que impactarán en la operación de vuelos en todo el país, con demoras y posibles cancelaciones en aeropuertos clave de la Argentina.

Fechas y horarios del paro
Las medidas de fuerza están previstas a partir del jueves 26 de febrero y se sostendrán durante cinco jornadas consecutivas. Los sindicatos de controladores aéreos anticiparon que las acciones se realizarán en franjas horarias específicas, lo que obligará a reprogramar gran parte de la operación aérea.
Si bien los detalles finos de cada franja pueden variar según las negociaciones de último momento, la modalidad elegida apunta a interrumpir la prestación del servicio en los momentos de mayor flujo de vuelos, especialmente en las salidas y llegadas de la mañana y la tarde.
La medida se enmarca en un reclamo salarial y laboral que los gremios vienen sosteniendo desde hace meses frente a las autoridades aeronáuticas. Los sindicatos denuncian atraso en las actualizaciones de haberes, falta de personal y condiciones de trabajo que consideran críticas para la seguridad operacional.
Cómo impactará en los vuelos dentro de la Argentina
El paro afectará tanto a los vuelos de cabotaje como a los internacionales que operan en los principales aeropuertos del país, entre ellos Ezeiza, Aeroparque Jorge Newbery y las terminales de capitales provinciales. Se esperan demoras prolongadas y cancelaciones, especialmente en los horarios en que los controladores no presten servicio.
Las aerolíneas ya comenzaron a revisar sus cronogramas para reducir el impacto en los pasajeros. En muchos casos optarán por reprogramar despegues y arribos fuera de las franjas de paro, mientras que otros vuelos podrían ser directamente cancelados o combinados.
Desde el sector advierten que, aun cuando no todos los servicios se interrumpan, la operatoria será más lenta y se generará un efecto en cadena sobre el resto de la programación diaria, algo habitual cada vez que se altera el flujo normal en las torres de control.
Recomendaciones para los pasajeros
Los especialistas en transporte aéreo aconsejan a los viajeros verificar el estado del vuelo con la aerolínea antes de salir hacia el aeropuerto y revisar con frecuencia los canales oficiales. La recomendación se extiende tanto a quienes vuelan dentro del país como a quienes tienen conexiones internacionales.
También sugieren:
- Llegar con mayor anticipación que la habitual, ante posibles filas y reprogramaciones.
- Tener a mano la app o la web de la aerolínea para gestionar cambios.
- Revisar políticas de cambio de pasajes y reembolsos, que suelen flexibilizarse en contextos de conflicto gremial.
- Evitar, en lo posible, conexiones muy ajustadas con otros vuelos o medios de transporte.
En el caso de vuelos con fines médicos, laborales impostergables o eventos familiares importantes, se recomienda contactar de manera directa a la compañía para evaluar alternativas, como adelantar la fecha de salida o modificar el aeropuerto de origen o destino.
El trasfondo del conflicto
Los controladores aéreos cumplen un rol clave en la seguridad de la aviación civil. Son quienes ordenan el tránsito en el espacio aéreo, autorizan despegues y aterrizajes y coordinan rutas. Desde los gremios remarcan que el estrés laboral y la falta de inversión en tecnología agravan la situación y hacen imprescindibles las mejoras reclamadas.
Fuentes del sector explican que la negociación con las autoridades incluye no sólo el aspecto salarial, sino también la actualización de equipamiento y la incorporación de personal para cubrir turnos críticos. En paralelo, el Gobierno busca minimizar el impacto sobre los usuarios y mantener un nivel mínimo de operación.
Mientras se espera la evolución del conflicto, se prevé que el paro genere un nuevo capítulo de tensión en un sistema aéreo que ya viene afectado por la inflación de costos, la suba de tarifas y la caída del poder adquisitivo de los pasajeros.




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