La votación de la reforma laboral en Diputados dejó al descubierto la grieta entre los representantes de Santa Fe, con apoyos y rechazos que anticipan un nuevo round en el Senado.

La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y Santa Fe volvió a ser un termómetro político. De los legisladores que representan a la provincia, once respaldaron el texto oficialista, mientras que ocho lo rechazaron. Ahora el proyecto regresa al Senado, donde ya tuvo un primer tratamiento y podría sufrir nuevas modificaciones.
Once votos a favor y ocho en contra
El resultado dejó en evidencia la heterogeneidad política de la delegación santafesina. Los diputados alineados con La Libertad Avanza, el PRO y parte de la UCR acompañaron el paquete de cambios, al argumentar que la flexibilización de normas laborales puede incentivar la generación de empleo formal y reducir la litigiosidad.
En contraste, los legisladores del peronismo, bloques de centroizquierda y sectores sindicales señalaron que la reforma supone un retroceso en derechos adquiridos, al modificar indemnizaciones, facilitar modalidades de contratación más precarias y alterar regulaciones sobre convenios colectivos.
Qué puntos de la reforma generan más controversia
Entre los artículos que generaron mayor tensión en el recinto se destacan los cambios en el régimen de despidos, la ampliación del período de prueba y la regulación de figuras como el trabajo independiente con colaboradores. Para el oficialismo, estas medidas apuntan a reducir costos laborales y darle previsibilidad a las empresas.
Los sectores opositores que votaron en contra advirtieron que estas modificaciones pueden debilitar la protección de los trabajadores, en especial de los más jóvenes y de quienes se insertan por primera vez en el mercado laboral. También cuestionaron la eventual pérdida de poder de negociación de los sindicatos.
Impacto en Santa Fe y próximos pasos en el Senado
Santa Fe, con fuerte peso industrial, agroexportador y de servicios, sigue con atención el debate. Cámaras empresarias de la región se expresaron en favor de una modernización de las normas para estimular la inversión, mientras que gremios con presencia en Rosario y el centro provincial ya anticiparon nuevas medidas de protesta si el paquete se confirma.
El proyecto vuelve ahora al Senado, donde podría ser ratificado o devuelto con cambios. En ese escenario, los votos santafesinos en la Cámara alta también serán clave. La discusión promete profundizar el cruce entre el Gobierno nacional, las organizaciones sindicales y los gobernadores, en un contexto económico marcado por la recesión y la caída del empleo registrado.
En las próximas semanas se espera que continúen las negociaciones políticas y la presión de distintos sectores para moderar o reforzar algunos puntos del texto. Mientras tanto, trabajadores y empleadores de la provincia siguen pendientes de una reforma que podría reconfigurar las reglas del mercado laboral en todo el país.



Comentarios