Taxistas de Rosario volvieron al Concejo para reclamar una actualización de la tarifa que, según advierten, quedó muy por detrás de la escalada de costos y pone en riesgo la continuidad del servicio.

Representantes del sector expusieron ante concejalas y concejales el fuerte impacto del aumento de combustibles, repuestos, seguros y mantenimiento. En ese marco, solicitaron una suba del 30% en la tarifa a partir de marzo, al considerar que hoy el valor del viaje no cubre los gastos básicos para mantener un auto en la calle.
Según el planteo de los titulares de licencias, la tarifa actual se encuentra entre un 40% y un 50% por debajo del costo real de operación. Esa brecha, remarcan, se traduce en menores ingresos para choferes y titulares, y complica la renovación de unidades y la prestación del servicio durante las 24 horas.
El reclamo en el Concejo y los argumentos del sector
Durante la exposición, las entidades que nuclean a taxistas recordaron que en los últimos meses se acumularon fuertes subas en combustible, neumáticos y talleres mecánicos, a lo que se suman aumentos en seguros obligatorios e impuestos. Aseguran que la estructura de costos cambió de manera brusca y que la tarifa no acompañó ese ritmo.
También remarcaron que muchos trabajadores debieron reducir horarios nocturnos o fines de semana porque los viajes no alcanzan para cubrir los gastos adicionales de circular en esas franjas, con lo cual se resiente la disponibilidad de unidades para la ciudadanía.
Impacto en usuarios y posibles escenarios
En paralelo al reclamo, concejalas y concejales repasaron el contexto económico de las y los usuarios, también afectados por la pérdida de poder adquisitivo. El desafío será encontrar un punto de equilibrio entre la sustentabilidad del sistema y la posibilidad de que la gente siga usando el taxi como alternativa de movilidad segura.
En el Concejo no descartaron analizar alternativas complementarias, como revisiones tarifarias más frecuentes pero de menor impacto, u otros mecanismos que permitan evitar saltos bruscos en el valor del viaje. El pedido de incremento del 30% será ahora evaluado en comisiones antes de llegar, eventualmente, al recinto.
Las entidades del sector advirtieron que, si no hay una actualización, podrían profundizarse problemas ya visibles: menos coches en la calle, dificultades para cubrir horarios de baja demanda y mayor envejecimiento de la flota, con el consiguiente deterioro en la calidad del servicio.
En la discusión también sobrevuela el impacto de otras opciones de transporte, como colectivos y aplicaciones de viajes, que compiten por la misma demanda en un contexto de bolsillos ajustados. Por eso, el resultado del debate tarifario será clave para definir el futuro inmediato del sistema de taxis en Rosario.



Comentarios