Un vuelo de la aerolínea británica Jet2 que unía Antalya con Manchester terminó en escándalo, cuando una discusión entre pasajeros se transformó en una violenta pelea a golpes a miles de metros de altura.

El episodio ocurrió en un vuelo de la compañía Jet2 que partió desde Antalya, en Turquía, con destino a Manchester, en el Reino Unido. A unos 9.000 metros de altura, un presunto comentario de tono racista de uno de los viajeros derivó en una fuerte pelea en la que participaron varios hombres en el pasillo central de la aeronave.
Testigos grabaron con sus celulares cómo la discusión verbal fue escalando hasta que comenzaron los empujones, golpes de puño y forcejeos cerca de las butacas. Otros pasajeros intentaron separarlos y llamar a la calma, mientras la tripulación activaba los protocolos para este tipo de incidentes.
Un comentario que encendió la mecha
De acuerdo con los primeros relatos, todo se habría iniciado por un comentario racista dirigido a uno de los pasajeros. La frase, que no trascendió de manera oficial, generó la reacción inmediata de otros viajeros que lo enfrentaron. En cuestión de segundos, la discusión subió de tono y terminó en una pelea generalizada.
En los videos difundidos se observa a varios hombres intercambiando golpes en el pasillo, mientras se escuchan gritos y pedidos para que se detengan. La escena obligó a parte de la tripulación a abandonar momentáneamente sus tareas de servicio para intentar contener la situación.
Intervención de la tripulación y consecuencias
Frente al caos, los auxiliares de cabina aplicaron los protocolos de seguridad en vuelo, separando a los involucrados y reubicando a algunos pasajeros para evitar nuevos cruces. En este tipo de episodios, el comandante suele registrar el incidente en el parte de vuelo y puede solicitar la presencia de la policía al aterrizar.
En Europa, las aerolíneas tienen la facultad de negar futuros pasajes a quienes protagonicen hechos de violencia a bordo, además de impulsar acciones legales. En casos graves, los pasajeros pueden enfrentar multas económicas significativas e incluso penas de prisión si se considera que pusieron en riesgo la seguridad del vuelo.
Violencia en aviones, un fenómeno en alza
Los organismos internacionales de aviación vienen advirtiendo sobre el aumento de los llamados “pasajeros disruptivos”: personas que, por consumo de alcohol, conflictos personales o actitudes discriminatorias, generan situaciones de tensión o violencia a bordo. Según datos de la IATA, los incidentes de este tipo se han incrementado en los últimos años a nivel global.
Las aerolíneas recomiendan mantener una conducta respetuosa con el personal y otros viajeros, y alertar de inmediato a la tripulación ante cualquier comportamiento agresivo o discriminatorio. En vuelos largos y con aeronaves llenas, una pequeña chispa puede desencadenar un conflicto que afecta a todos los presentes.
Mientras tanto, el caso del vuelo entre Antalya y Manchester vuelve a poner en discusión qué herramientas tienen las compañías para prevenir episodios de violencia y hasta dónde deben llegar las sanciones para quienes cruzan ese límite.



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